jueves, 20 de diciembre de 2012

Obradoiro, un proyecto que camina 'miudiño'


En el pabellón Fontes do Sar se respira baloncesto, los jugadores de Obradoiro y el rival que visita el pabellón santiagués pulen los últimos detalles antes de saltar a la cancha y que de comienzo el encuentro. A falta de un par de minutos para que el balón se ponga en juego, suena una música e, instantáneamente, los aficionados gallegos, bufanda al aire, llevan a cabo un ritual que se ha convertido en uno de los fenómenos más peculiares de la ACB. Las gargantas de los más de 5.000 espectadores que se dan cita cada partido en Fontes do Sar cantan al unísono: "Que eu traio unha borracheira de viño, que eu auga non bebo. Mira Maruxiña mira, mira Maruxiña, mira como eu veño. Eché a andar Miudiño...". Es la letra de la cantiga popular gallega O Andar Miudiño. Miudiño significa dar pasos cortos, pero seguros, avanzar poco a poco, pero de forma sólida. Al igual que la persona ebria de este tema, Obradoiro es un club que está dando pasos cortos, pero seguros y, además, con la serenidad de quien sabe muy bien lo que hace y en base al trabajo diario, este club ha pasado en tres años de no tener unas bases mínimas para la competición profesional, a estar luchando por meterse por primera vez en la Copa del Rey.




Ese trabajo, esa constancia hizo que este club fundado en 1970, llegase en 1982 a Primera Divisón. Fue una estancia efímera, de solo una temporada y tras la que el club santiagués vivió dos descensos conscutivos. Les tocó volver a escalar y en ese 'renacimiento' llegó en la 89-90 el playoff de ascenso frente al Júver Murcia. Esa eliminatoria cambió por completo la historia del club. Los gallegos perdieron por 0-3 y se quedaron sin ascenso a la ACB, pero denunciaron una alineación indebida del jugador argentino Esteban Pérez, quien disputó esos encuentros como jugador nacional.Recurrieron a la justicia deportiva y no falló a su favor, por lo que ahí comenzaron casi dos décadas de lucha en la justicia ordinaria que culminó en 2007 con una sentencia que obligaba a la ACB a admitir al club gallego en su competición cumpliendo los requisitos económicos de 1990.

Pero durante ese peregrinaje de 17 años por los juzgados, el equipo vivió varios reveses. En la 90-91 no pudo inscribirse en Primera B por un problema con los avales y, también los tribunales, obligarón a la FEB a que admitiese al equipo en Primera B en la 91-92. Aquella temporada no fue nada buena para Obradoiro y se culminó con el descenso. La siguiente estación eran las catacumbas del baloncesto...Y gracias. Puesto que el club estuvo a punto de desaparecer. Así las cosas, se convirtió a mediados de los 90 y hasta 2003 en un club de formación de jugadores sin presencia en competiciones senior. En el año 2003 salieron en Autoclásico de las competiciones autonómicas y la presencia en las ligas LEB del Rosalía de Castro le relegó a un papel secundario dentro del baloncesto de la capital gallega. En esas estaba el club cuando en 2007, los tribunales dieron luz verde a la admisión del club en ACB. Tuvieron que redoblar esfuerzos en el verano de 2008 para pasar de la sencilla estructura de un club local a la de un equipo ACB.

 Kostas Vasileiadis fue el primer jugador en fichar por Obradoiro en la ACB. Fotos: ACB Photo

Ante este escenario, fichar jugadores, que los profesionales confíen en un proyecto era complicado. El primero que lo hizo fue Kostas Vasileiadis y ese detalle no se olvida en Santiago. Al hoy jugador del BB se sumaron después otros como Marc Jackson, el exjugador bilbaino Drago Pasalic y Tuky Bulfoni entre otros. Fue una temporada de contrastes para los gallegos que, n la primera vuelta hicieron hincar la rodilla a Real Madrid, Unicaja y el BB entre otros. Fueron los Hombres de Negro quienes vieron más radicalmente el cambio que experimentó aquel equipo. En la primera vuelta en Sar, los entonces dirigidos por Txus Vidorreta hincaron la rodilla ante los Hettsheimeir, Kostas y compañía. Esa fue una de las últimas victorias de los gallegos aquel año. Hettsheimeir volvió al CAI de donde llegó cedido, Marc Jackson dejó repentinamente el equipo y Kostas tuvo una lesión de larga duración. Todo se fue al traste y las llegadas de jugadores como Jeremiah Massey fueron auténticos fiascos como se pudo ver en el BEC, en la segunda vuelta, cuando los gallegos cayeron por 98-58 frente a Bilbao Basket en el triunfo más abultado de la historia bilbaina en ACB.Con esa dinámica muy negativa, los gallegos acabaron descendiendo a la Liga LEB.

Ahí se marcaron las directrices del paso a paso, de caminar miudiño e ir creciendo de forma paulatina. Dirigidos por Moncho Fernández y con jugadores de la talla de Levon Kendall, Bernard Hopkins, Michael Ruffin, Deron Washington, Andrés Rodríguez y Alberto Corbacho entre otros, lograron ganar la Copa Príncipe y el ansiado ascenso. La vuelta a ACB se produjo el 3 de junio de 2010 en Burgos, cuando superaron al Autocid y lograron el tercer triunfo de la serie de playoffs que les enfrentaba. En su vuelta a la máxima categoría, Obradoiro apostó por el continuísmo. Así las cosas, con los pilares del equipo del ascenso y los fichajes de Stephàne Lasme, Ebi Ere y Milt Palacio, construyeron su plantilla. Tuvieron vaivenes, pero mantuvieron la categoría en la peúltima jornada.

Los jugadores de Obradoiro celebran su gesta en el Palau Blaugrana.
 Este verano, se constituyeron en SAD y, una vez dado ese paso, el equipo santiagués confió en mezclar experiencia y juventud. Así, a los ya clásicos Kendall, Junyent,Corbacho y Rodríguez se han unido Rafa Freire, Jorge Sanz, Pavel Pumprla, los americanos Robbie Hummel y William Buford y el gigante tunecino Salah Mejri. De momento, caminando miudiño, siguen dando pasos y, en esta senda, ya han asaltado el Buesa, el Martín Carpena y, ayer, el Palau Blaugrana. Habrá que rendir al 100% para que Miribilla no pase a engrosar la lista de conquistas de una de las revelaciones de la ACB.

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