lunes, 10 de diciembre de 2012

BB 76 Cajasol 79: El baloncesto tiene memoria



Si el pasado miércoles ganábamos al Buducnost con un dos más uno en los últimos segundos de Lamont Hamilton, ayer nos tocó la cruz de esta moneda que es el baloncesto. Este bendito deporte tiene memoria y nos quitó lo que tan solo cuatro días antes nos había dado. Quedaban siete segundos y el marcador reflejaba un ajustadísimo 76-74 cuando Tomas Satoranski penetró, recibió la falta de Axel Hervelle y el balón; justiciero del basket, acarició la red de nuestra canasta. El checo culminó el dos más uno y, más tarde, Nikos Zisis se resbalaba y perdía el balón. Era el aciago final, a un partido en el que muy pocas cosas salieron bien y, pese a todo, Bilbao Basket estuvo cerca de ganar el partido. El 76-79 final rompe con la racha de cuatro triunfos seguidos en ACB y complica las aspiraciones de los Hombres de Negro para meterse en la Copa como cabezas de serie.

Cajasol llegó a Bilbao herido y en una situación delicada, pero en los últimos partidos ya había evidenciado una notable mejoría y, por ello, Katsikaris ya avisó en la previa de que "no sería fácil" ganar a los de Aíto. Esa tarea se convierte en una posibilidad harto difícil si a lo largo del partido concedes 19 rebotes ofensivos y, si además, la suerte no te acompaña. Y es que, ayer, la suerte también fue esquiva. No es una excusa, sino un hecho. Los Hombres de Negro luchaban, se tiraban por los suelos, se anticipaban en la llegada del balón para recuperarlo y al final acababa en las manos del cuadro hispalense. Ayer, además de la tenacidad, todo lo que concierne al azar se alineó con los sevillanos. La actuación estelar de Álex Mumbrú con 22 puntos, fue el único argumento sólido de los de Katsikaris en un partido que deberá servir para analizar y pulir errores. Es tan solo un borrón y hay que hacer que no pase a mayores.

 El gran partido de Mumbrú no sirvió para que el BB lograse su noveno triunfo. Fotos: ACB Photo

El caso es que hubo intensidad, pero faltó acierto en todas las facetas del juego. Era uno de esos días en el que te levantas con mal pie y, pese a aferrarte a toda tu entrega para que te salgan las cosas bien, todo acaba como el rosario de la Aurora. El partido comenzó con un intenso duelo entre Mumbrú y Satoransky, ellos eran los líderes de sus equipos, pero, a la hora de recibir el relevo, Álex se vio solo, mientras que, el base checo encontró en Joan Sastre su complemento perfecto. El alero balear, con dos triples seguidos, dinamitó el partido para llevarlo al final del primer cuarto 17-21. Era el primer toque de atención, había que entonarse. Dicho y hecho. A la salida del segundo cuarto apareció Kostas con dos triples y Grimau daba un punto más de intensidad al equipo. El resultado no pudo ser mejor, un parcial de salida de 14-3 que dejaba el partido 31-24 para Bilbao Basket. Lamont Hmailton seguía la senda y, pese a que Bilbao Basket caía en su juego, se iba al descanso 34-30.

Tras el paso por los vestuarios, un triple de Vasileiadis y una cansta de Hervelles volvían a elevar la diferencia a nueve puntos (41-32). Pero Cajasol se refugió en el buen hacer de Satoransky, las segundas y terceras oportunidades que ofrecía Bilbao Basket y el desacierto en ataque de los Hombres de Negro para crecer en el partido y nivelar la contienda en un santiamén, Bilbao Basket no estaba teniendo, para nada, el mejor de sus días y, pese a todo, había esperanza ya que se iba por delante al último cuarto (53-51). Pero Cajasol no había dicho su última palabra. Satoransky seguía haciendo daño y ponía el partido 56-58. La respuesta la dio Mumbrú en forma de triple, pero al base checo se unió Bogdanovic y un triple del serbio hacía saltar todas las alarmas al dejar el marcador 61-65. Entonces, Kostas y Rakovic, junto a un sublime Mumbrú, daban la vuelta a la situación con un parcial de 10-3 que dejaba el marcador 71-68 a falta de poco más de dos minutos.

 Ni Katsikaris ni los jugadores del BB entendían por qué había pitado técnica Redondo.

Ahí apareció el colegiado Redondo que, como el baloncesto, también tiene memoria, pero muy selectiva. Kostas hizo falta a Bogdanovic cuando éste tiraba de tres y, al parecer, Katsikaris se lo reprochó a su jugador. La respuesta de Redondo fue instantánea. Técnica. El colegiado ya le había apercibido de técnica minutos antes, en ese momento, Fotis continuó protestando. De haber pitado algo, tenía que haberlo hecho en ese instante. Pero Redondo se la guardó para más adelante de forma incomprensible. La jugada se tradujo en seis puntos para los hispalenses (71-74). Pero la respuesta del BB fue clara: un triple de Zisis y un robo culminado con una canasta de Mumbrú dejaban el partido 76-74 a falta de 26 segundos. A partir de ahí, todo fue un reflejo de un partido en el que no se jugó bien y en el que, el final se jugó peor. Satoransky, ante la mirada de los scouters NBA, hizo un dos más uno que dejó Miribilla helado y al BB sin una oportunidad magnífica para quedarse segundo en solitario. Ahora toca superar el trámite de la Eurocup y preparar undrbi en el Buesa que promete ser de alto voltaje.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Fue Moerman no kostas el que hizo la falta a Bogdanovic