domingo, 16 de diciembre de 2012

Baskonia 81 Bilbao Basket 80: Tanto nadar a contracorriente para morir en la orilla



El baloncesto es un deporte rápido, emocionante y muy cambiante. Por eso, hay que estar atento y, en los momentos clave acertar, no dejar pasar las oportunidades. Bilbao Basket luchó hasta el final en el Buesa Arena, pero en cada acción clave del encuentro, fallaron y el Baskonia se lo hizo pagar caro en un final no apto para cardiacos. Kostas con dos tiros libres empataba el partido a 77 a falta de 40 segundos. Otra vez nos jugaríamos el partido en las últimas dos posesiones como el pasado domingo y, por desgracia, la historia siguió un guion muy similar al de la pasada semana en Miribilla. Una falta muy dicutible de Grimau dio dos tiros libres a Nocioni y el argentino no falló. Restaban 22 segundos y Bilbao Basket tenía la posesión para empatar o ganar el encuentro. Ahí volvieron los fantasmas de hace justamente siete días y tuvo el mismo fatídico resultado. A falta de 6 segundos, Lamont Hamilton perdió el balón y, con él, se iban las opciones de ganar un partido en el que Bilbao Basket se agarró con uñas y dientes, nadó contracorriente todo lo que pudo, llegó a la orilla pero acabó perdiendo por 81-80. Fueron detalles, fallos en momentos clave lo que hizo que el resultado fuera ese. Pese a todo, los Hombres de Negro continúan en una muy buena situación para entrar en Copa, aunque, ahora, los puestos que dan derecho a ser cabeza de serie están a un triunfo.

Lo cierto es que la matinal no empezó nada bien. Antes de saltar al parquet del Buesa Arena, se conocía que Raül López no sería de la partida por una rotura fibrilar, lo que dejaba a Bilbao Basket con un solo base puro para frontar el encuentro. Lo cierto es que los primeros compases fueron muy esperanzadores. Mumbrú se puso el mundo por montera y, desoyendo los 'ingeniosos' cánticos de un sector de la hinchada baskonista, encestó los primeros seis puntos de Bilbao Basket y daba la única ventaja de los Hombres de Negro en el marcador,2-6. La respuesta del Baskonia fue contundente y Nocioni, con dos triples, equilibraba las cosas. Estas fueron solo las primeras de las 9 canastas de tres puntos que los de Zan Tabak anotaron en el primer tiempo. Por su parte, Bilbao Basket, pese a lanzar en situaciones cómodas, no se encontraba con el acierto exterior. Eso fue haciendo mella en el devenir del encuentro y los alaveses se basaban en su acierto exterior para irse en el marcador con sendos triples de Causeur y Nemanja Bjelica (20-14). Solo una canasta de Rakovic sobre la bocina, hizo que la diferencia al final del primer cuarto fuese menor, 22-18.

 Kostas no estuvo acertado en el triple, pero sus tiros libres dieron vida al BB. Fotos: ACB Photo/Ortzi Omenaka
Otra de las claves del partido es que Bilbao Basket no estuvo acertado en momentos clave del encuentro. El inicio del segundo cuarto fue muestra de ello. Moerman tuvo un triple para ponerse a un solo punto. Falló y, en la jugada posterior, San Emeterio hacía un dos más uno para hacer mayor la brecha. No fue la única vez que ocurrió. El Baskonia estuvo acertado, muy acertado haciendo pagar los fallos a su rival. Sendos triples de San Emeterio y Causeur, acompañados de una canasta de Nemanja Bjelica, dinamitaban el partido. El marcador reflejaba un 33-21 muy alarmante. Como es evidente, saltaron todas las alarmas. La situación se estaba poniendo muy peligrosa y, entonces, Bilbao Basket se encomendó a ese ardor guerrero que le hace agarrarse a los partidos pase lo que pase, para ir limando las diferencias. En ello tuvo mucha culpa Moerman. El jugador galo ofreció muy buenos minutos aportando puntos y firmeza en el rebote. Sendos triples del francés, unidos a los puntos de Zisis y Hamilton daban lugar a un parcial de 7-14 que dejaba el partido 40-35. Pese a todo, se seguía fallando en situaciones clave como se vió en la antideportiva que recibió Hamilton. El pívot americano solo anotó uno de los dos tiros libres y, en la posesión siguiente, perdió el balón. Se estaba cerca pero no se daba el puñetazo definitivo sobre la mesa. Dos tiros libres de Mumbrú dejaban el partido 44-41 al descanso. Bilbao Basket estaba muy vivo a pesar de los pesares.

Tras la reanudación, no hubo la puesta en escena deseada. Un dos más uno de Nocioni se unía a dos pérdidas de Hamilton y el Baskonia se iba de diez, 53-43. Tocaba agarrarse de nuevo al encuentro, había que nadar mucho y los de Katsikaris lo hciieron de inmediato. Untriple de Kostas supuso el inicio de un parcial de 2-10 que culminó Hervelle con una canasta a aro pasado (55-53). Pero una vez hecho lo más difícil, como si de un ciclo se tratase, volvían los errores y las imprecisiones. El Baskonia lo aprovechó y se fue a los últimos diez minutos ocho arriba (63-55). Estaba muy complicado, pero había motivos para creer. Hervelle y Hamilton estaban produciendo mucho en ataque, pero los triples de Bjelica y San Emeterio dejaban en nada el trabajo de los dos interiores de Bilbao Basket. Una canasta desde más allá de 6,75 de Nemanja Bjelica dejaba el partido 75-67 a falta de 2.40 para el final. Los aficionados del Baskonia se las prometían muy felices. Como es ya toda una tradición en los derbis cuando el viento sopla a favor del baskonismo, sonó Ikusi Mendizaleak. Suele ser el preludio a una dulce y tranquila victoria de los gasteiztarras, pero a este Bilbao Basket no se le puede dar por muerto hasta que suena la bocina final. Kostas y Hamilton con dos tiros libres cada uno, apretaban las cosas, 77-73. La zona press que estaban haciendo los Hombres de Negro, funcionaba a las mil maravillas y Kostas recibía sendas faltas que le llevaban a la línea de personal. Así las cosas, con cuatro tiros libres, empató el partido a 77 a falta de 40 segundos. Pero se volvió a fallar en el momento clave y todo el esfuerzo realizado quedó en nada. No hay tiempo para darle más vueltas, ya que el miércoles viene Murcia a Miribilla y el sábado hará lo propio Obradoiro. Dos partidos que, de vencerlos, certificarían la presencía de Bilbao Basket en la Copa.



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