lunes, 31 de diciembre de 2012

2012: Un año de hitos, sonrisas, lágrimas y cambios

Con el bocinazo final en el Príncipe Felipe y nuestra quinta derrota liguera en esta campaña, concluyó 2012 para Bilbao Basket. Este año ha estado marcado por los hitos logrados en el debut en Euroliga, los cambios que hubo en la plantilla en verano y el nacimiento de un proyecto de equipo muy renovado de cara a la presente temporada. Pero para nosotros, la Piña Marko Banic, si hay una fecha que marca un punto de inflexión en este año es el día 24 de mayo, cuando Marko Banic anunció que no renovaba su contrato con Bilbao Basket, finalizando así una estancia de siete campañas en el club. Fue la nota más negativa dentro de un año que se puede considerar histórico por todo lo acontecido en la Euroliga.

Y es que fue la máxima competición europea lo que dio alas a un equipo que no encontraba la tecla en Liga. Así, 2012 empezó con una derrota en Málaga ante Unicaja y otro tropiezo en Miribilla ante el GBC que nos alejaba definitivamente de la Copa. La clasificación para el Top 16 tapó el fracaso de no estar en la cita copera. Tras aquel batacazo, el equipo fue tomando el pulso a la Liga y sumó seis triunfos consecutivos (Zaragoza, Obradoiro, Valladolid y Real Madrid fuera; Alicante y Manresa en casa).

 Una derrota en Miribilla frente al GBC dinamitó nuestras opciones coperas.

Por su parte, en el Top 16 nos correspondió un grupo conformado por Montepaschi Siena, Unicaja y Real Madrid. Este grupo no gustó a mucha gente, puesto que el hecho de tener a otros dos equipos de ACB le restaba atractivo al mismo. Pero hubo emociones muy fuertes y Bilbao Basket fue el principal protagonista de todas ellas. Los Hombres de Negro empezaron el Top 16 perdiendo en Siena ante Montepaschi, pero recuperaron el terreno perdido venciendo a Unicaja en Miribilla. Pero las cosas se complicaron sobremanera en Madrid. El resultado en la capital española fue muy duro, puesto que se perdió por 16 puntos y dejaba muy complicado superar el basket average. El siguiente choque en Miribilla frente a los merengues era un todo o nada para Bilbao Basket y los chicos no fallaron. Arrollaron a un Real Madrid que no pudo reaccionar ante la grandeza de los nuestros y acabaron cayendo por 93-69. En el primer tiempo de aquel partido se pudo ver una versión casi perfecta de los Hombres de Negro y fue una muestra más de la magia que dejó Bilbao Basket en Euroliga. Ese triunfo ponía las cosas de cara a pasar a cuartos de final, pero aún quedaban dos partidos y ambos serían dos pruebas muy duras para los de Katsikaris. La primera fue el Montepaschi Siena, en un partido que quedará en la memoria de la afición por esto:
Ese canastón sobre la bocina permitía superar a los transalpinos por 60-59, en un aprtido que fue muy bronco y en el que los Hombres de Negro supieron sufrir. Aquel 22 de febrero, nuestros ganaron mucho en resistencia ante infartos, porque sufrimos de lo lindo, pero con final muy feliz. Estábamos a un paso de colarnos en cuartos de final de la Euroliga en el año de nuestro debut; había que ganar a Unicaja en el Martín Carpena. Los malagueños no se jugaban nada aquel 1 de marzo, pero nos tuvieron con el corazón en un puño hasta el último suspiro, pero, al final, Bilbao Basket venció por 55-59 e hizo historia al colarse en los cuartos de final de la Euroliga. En los vestuarios del Martín Carpena se escuchó a los nuestros cantar el Bilbotion y casi mil kilómetros más hacia al Norte también se oía, puesto que era algo para celebrarlo a lo grande. Además, el rival para cuartos de final no podía tener más pedigrí; el CSKA de Moscú. Los Kirilenko, Shved, Krstic, Teodosic y compañía tendrían que batirse el cobre contra los nuestros para poder acceder a la Final Four.

CORREGIMOS EL RUMBO EN LIGA Y EL CSKA SUFRE EN MIRIBILLA

Las alegrías que dejaba la Euroliga, aliviaban la irregular trayectoria liguera. Durante muchas jornadas, los nuestros estuvieron fuera de posiciones de playoffs y en el último tercio de Liga Regular había que apretar los dientes para lograr el objetivo de entrar en playoffs. Antes de partir hacia Moscú, los Hombres de Negro ya figuraban octavos en la tabla con un balance de 13-12 y aquello era señal de que se estaba tomando la senda correcta. Ya en la capital rusa, en los dos primeros partidos de los cuartos de final se impuso la lógica y no hubo opción alguna de ganar ninguno de los dos encuentros disputados. La superioridad de aquella pléyade de estrellas era manifiesta y patente, pero, Bilbao Basket tiene en su fuero interno una fuerza que le hace obrar machadas cuando nadie da un duro por ellos.


Así las cosas, los de Katsikaris llevaron a cabo dos milagros en tan solo tres días. El primero de ellos fue el 25 de marzo en el pabellón de Sevilla. Allí, apenas 40 horas después de haber jugado en Moscú y tras un largo viaje, los Hombres de Negro tiraron de coraje y se impusieron al Cajasol por 108-110, tras dos prórrogas. El segundo milagro llegaría el 28 de marzo en Miribilla. A nuestro pabellón llegaba el CSKA dispuesto -y convencido, puesto que solo reservaron una noche de hotel y su avión privado solo tenía previsto estar un día en el aeropuerto de Loiu- a finiquitar la eliminatoria por la vía rápida. Pero aquel día se encontraron a un Bilbao Basket excelso, lleno de ímpetu e inteligencia baloncestística que acabó tumbando a un cuadro ruso que llegó a ir perdiendo por 19 puntos. Solo dos triples al final del encuentro, sirvieron para maquillar el resultado y dejarlo en el histórico 94-81 final. Tan solo dos días después, estuvimos a un tris de asistir a un nuevo milagro, pero un arbitraje, cuanto menos, raro y la superioridad de los moscovitas hicieron que el CSKA lograse vencer por 71-73 en Miribilla y pusiese el 1-3 final en la eliminatoria.

PERDONAMOS LA VIDA A UNICAJA Y CAEMOS EN CUARTOS DE ACB


Así finalizaba la histórica participación en la Euroliga y tocaba centrarse en la Liga ACB. Y lo hicieron de cine nuestros chicos, las victorias fueron cayendo una tras otra y la escalada de posiciones fue notable. Con un agónico triunfo en Illunbe, los Hombres de Negro se situaban en la cuarta plaza de la tabla que daba derecho a tener el factor cancha a favor en playoffs. Restaban dos jornadas y visitaba Miribilla un Unicaja que llevaba una racha penosa. Los malagueños, de perder en Bilbao, quedarían por debajo del noveno puesto y perderían su Licencia A de Euroliga. Justo en ese partido, Bilbao Basket se pegó un tiro en el pie, hizo un mal partido y los malagueños lo aprovecharon para llevarse el triunfo, salvar su futuro europeo y complicar el porvenir liguero de los Hombres de Negro. El final de la Liga Regular en Gasteiz fue penoso y los nuestros recibieron una paliza que nos dejaba con la moral muy baja de cara al cruce de playoffs frente a, precisamente, el Baskonia.

En los cuartos de final, Bilbao Basket rindió bastante mejor que en aquel desastroso encuentro y dio la cara frente al Baskonia, pero eso no fue suficiente para llevarse la victoria en ninguno de los encuentros de la serie. Especialmente dolorosa fue la derrota sufrida en Miribilla. A falta de 40 segundos el partido parecía estar casi cerrado y Banic tenía dos tiros libres. Los falló y ahí apareció Prigioni para llevar el partido a la prórroga, ya en el tiempo extra acabamos cayendo por 88-90. Se acababa la temporada de una forma triste y, sin saberlo, también acabaría una era en el club, ya que gran parte de los pilares del equipo acabarían cambiando de aires.


ADIÓS DE MARKO TRAS SIETE AÑOS Y FINAL DE UNA ERA

El día 24 de mayo, Marko Banic anunciaba en rueda de prensa su adiós a Bilbao Basket tras siete años perteneciendo al equipo. En una comparecencia plagada de emoción, Marko, se despedía de toda la afición bilbaína que tanto cariño le ha dado a lo largo de este tiempo. Se iba un bilbaíno nacido en Zadar, un MVP de la Eurocup y uno de los alma mater del equipo en los últimos años. Marko tuvo la suerte de crecen en Bilbao Basket y los aficionados bilbaínos tuvimos la grandísima fortuna de verle crecer a él como jugador y como persona a la vez que nuestro equipo alcanzaba, cada vez, cotas mayores.

Fue un momento duro que, nosotros como Piña Marko Banic no queríamos vivir, pero que tocó pasar y ojalá en vez de un "adiós", esto sea un "hasta luego". Por eso y, deseándole la mejor de las suertes a nuestro amigo, le despedimos de diversas formas, entre ellas, con el vídeo que podeis ver a continuación.


Junto a Marko -actualmente en el Unics Kazan- se fue otro ilustre jugador de Bilbao Basket como Janis Blums (Lietuvos Rytas). El mismo camino que ambos, tomaron Aaron Jackson (CSKA Moscú), Mavroeidis (Olympiakos), Josh Fisher (Estudiantes) y D'or Fischer (Donetsk). Esto supuso el final de una era del club, puesto que tan solo quedan tres jugadores de la plantilla que hace dos campañas llegó a la final ACB: Hervelle, Mumbrú y Vasileiadis - también estuvo en el aire la continuidad del alero de Salónica-. A ellos se sumaron los que han continudo del año pasado: Raül, Grimau y Samb. Para completar el equipo llegaron Nikos Zisis (Montepaschi Siena), Fran Pilepic (Siroki), Sergio Sánchez (Santurtzi), Adrien Moerman (Nancy), Milovan Rakovic (Zalguiris) y Lamont Hamilton (París-Levallois).

BONANZA DEPORTIVA, PREOCUPACIÓN ECONÓMICA


Pese a cambiar media plantilla, los Hombres de Negro cumplieron en el inicio de Liga con la tradición de perder en La Roca. Pero pronto encontraron la buena línea y lograron cinco triunfos seguidos (Barça, GBC, Estu, Valladolid y Unicaja) que le auparon a la zona alta. Además, Bilbao Basket se hizo por primera vez en su historia con la Euskal Kopa tras superar en semifinales al Baskonia y al GBC en la final disputada en Illunbe. Por su parte, en Eurocup nos correspondió un grupo bastante asequible conformado por Buducnost, Charleroi y Lukoil Academic Sofía, además de Bilbao Basket. Las cosas marchaban de manera casi inmejorable en lo deportivo, pero en la parcela económica las noticias eran más que inquietantes. A mediados de octubre, Gescrap anunció que no patrocinaría al equipo, puesto que, a su juicio, el patrocinio finalizaba en junio. Por su parte, desde el club se defendía que el acuerdo (verbal) de patrocinio era por cuatro temporadas. El club, entonces, habló con los jugadores para cambiar el modo de pago de sus fichas. Por si fuera poco, la Diputación Foral de Bizkaia anunciaba poco después que retiraba momentáneamente las subvenciones a los clubes profesionales -algo lógico en los tiempos que corren- y dejaba a Bilbao Basket sin otra de las grandes patas en las que, hasta ahora, ha sustentado sus arcas.

Todos estos problemas no influyeron en el rendimiento deportivo de un equipo que iba como un cohete tanto en liga como Eurocup. La primera parte de las apreturas económicas -el conflicto con Gescrap- se solventó a finales de noviembre. Ambas partes acordaron rescindir el contrato verbal que les unía, tras el pago de 750.000 euros por parte de la empresa chatarrera. El equipo se plantaba en Liga con un excelente balance de 8-2, pero dos derrotas consecutivas frente a Cajasol y Baskonia, ensombrecían un poco el gran ararnque liguero. En Eurocup el viaje, fue muy satisfactorio, aunque el balance de 6-0 en la primera fase es engañoso, puesto que tres de los seis partidos se decidieron en el último instante. Los cruces de la competición europea no han sido malévolos y en el Last 16 compartiremos grupos con el Valencia Basket, el VEF Riga y un viejo conocido, el Nymburk. Pero la mejor noticia estaba por llegar. Bilbao Basket y la empresa Uxue firmaban un contrato de patrocinio de cuatro años que arroja bastante luz al futuro económico de un club que ha aprobado un presupuesto de 11 millones de euros para la presente campaña. El último trago del año fue amargo, puesto que caímos por 81-74 en Zaragoza frente al CAI y nos complicamos sobremanera la opción de ser cabezas de serie en Copa. Ojalá este 2013 sea un año lleno de éxitos para Bilbao Basket, habrá que trabajar mucho y muy duro  para lograrlo.

No hay comentarios: