viernes, 30 de noviembre de 2012

Los 10 bilbaíno-manresanos

A lo largo de este tiempo, el hecho de que jugadores que han estado en Bilbao fuesen a Manresa y, viceversa, ha sido una tónica habitual puesto que hasta diez jugadores han jugado en ambos conjuntos. Ha sido Bilbao Basket el que más se ha nutrido de esta relación. Muestra de ello, es que en la histórica foto del TDK Manresa campeón de Liga se puede ver hasta a tres jugadores que, más tarde, pasarían a engrosar la plantilla de Bilbao Basket en algún momento de su carrera. A continuación, repasamos la historia de los diez jugadores que han lucido ambas elásticas.

 

JAVI RODRÍGUEZ


Javi Rodríguez (Porriño, 1979) es el ejemplo claro de jugador que ha cambiado Manresa por Bilbao y viceversa. El base de Porriño ha hecho ambos caminos directamente y en un periodo de dos años. Rodríguez llegó a Manresa mediada la temporada 2006-2007 procedente del Breogán de Lugo. Antes había estado en el Baskonia, Gijón, Breogán, Fuenlabrada y, de nuevo, Breogán. En principio irse de Lugo a Manresa, se trataba de un gran paso hacia atrás, puesto que pasó de jugar en ACB a hacerlo en LEB con el club del Bagès. Pero, desde el primer momento, las cosas le fueron muy bien en Manresa, ya que ese mismo año consiguieron el ascenso a ACB. Ya en la máxima categoría, dirigió a gran nivel la nave manresana y fue clave en que su equipo lograse la permanencia en las temporadas 2007-2008 y 2008-2009.

Ese gran rendimiento hizo que Bilbao Basket se fijase en él para hacer su proyecto más ambicioso hasta la fecha. Pero en Bilbao le faltó la suerte que tuvo en la localidad catalana. El equipo no empezó bien y Txus Vidorreta fue destituido, tampoco le respetaron las lesiones y aunque Salgado tuvo más protagonismo que él en la campaña, el de Santutxu fue el sacrificado a final de campaña. Rodríguez se mantuvo en el roster, pero tampoco tuvo continuidad. Otra vez las lesiones le dejaron fuera del equipo y, una vez recuperado, el buen rendimiento de Josh Fisher hizo que acabase viendo desde la grada el histórico fin de temporada del BB que se culminó con la disputa de la final ACB. En verano de 2011, Rodríguez hizo las maletas y volvió a Manresa, donde el pasado año volvió a reencontrarse con su mejor juego. Precisamente, el base gallego será la gran ausencia manresana en el partido de mañana, puesto que una elongación en los isquiotibiales de la pierna derecha le tendrá dos semanas de baja.

 

PACO VÁZQUEZ


Solo Manresa y Bilbao Basket han sido capaces de plantarse en una final ACB teniendo el factor cancha en contra en todas las eliminatorias. Los catalanes lo hicieron en 1998 y el BB en 2011, ambas hazañas tienen en Paco Vázquez (Mahón,1974) el principal nexo de unión. Vázquez formó parte de la plantilla del TDK Manresa que quedó campeón de la ACB y de la de Bilbao Basket que fue subcampeona. En la primera, Paco era un canterano que, con 24 años, empezaba a hacerse un hueco reseñable en la rotación de aquel mítico Manresa comandado por Joan Creus. En la segunda, el escolta ibicenco ejercía de veterano en el vestuario y apenas acumuló 17 minutos de juego en playoffs. Vázquez estuvo en Manresa desde 1992 hasta el año 2000 cuando emprendió una nueva aventura en Málaga donde ganó una Korac en 2001 y fue subcampeón de la ACB en la 2001-2002.

Al año siguiente cambió Málaga por Badalona donde se alzó con la Fiba Eurocup en la 2006-2007. Así las cosas, en 2007 llegó a Bilbao Basket donde estuvo hasta la inolvidable 2010-2011. Tras abandonar Bilbao en 2011, fue a Lleida a jugar en LEB durante una temporada. En la actualidad, aunque sigue en activo, se encuentra sin equipo. Además, en su palmarés cuenta con sendas medallas de bronce en la Universiada de 1999 y en el Eurobasket de 2001.

 

ROMÁN MONTAÑEZ

Román Montañez (Sant Joan de Vilatorrada,1979) también estuvo presente en la plantilla del TDK Manresa que obró aquel milagro de ganar la ACB. Él era un joven canterano que empezaba a tener las primeras oportunidades con el primer equipo. Aquella temporada jugó dos partidos en Liga Regular y en Playoffs jugó un minuto en un partido en el que tuvo tiempo de encestar un tiro libre.Esa feliz llegada al primer equipo no marcó la tónica general de Román en Manresa. Allí no acabó de despuntar y en la 2000-2001 fichó por Valladolid. En Pucela sí logró la progresión que esperaba y llegó a jugar Copa y Playoffs en la temporada de su debut, allí fue adquiriendo cada vez más protagonismo, hasta que en la campaña 2004-2005 en la que perdió sitio en la rotación pucelana. 

Sin embargo, en aquel verano, Montañez encontró en Bilbao el lugar idóneo para relanzar su carrera. De la mano de Txus Vidorreta, llegaba a un equipo en crecimiento y que necesitaba un escolta nacional y con experiencia. Sus dos años en Bilbao Basket fueron bastante buenos. Entraba en los planes del Bilbao Basket para la temporada 2007-2008, pero apareció una oferta "irrechazable" del Akasvayu Girona y Montañez volvía a Cataluña. Su experiencia en Girona fue efímera, tan solo duró una temporada y los últimos cuatro años los ha jugado en Manresa, donde llegó a ser capitán. Este verano el club manresano decidió prescindir de sus servicios y, en la actualidad, Montañez está sin equipo.

BRIAN SALLIER

Brian Sallier (Port Arthur, 1969) es el tercer integrante de aquel Manresa campeón que, más tarde militó en Bilbao Basket. De los tres fue el que más protagonismo tuvo en aquella 1997-1998. Su primer contacto con la ACB fue en la 93-94 cuando fichó temporalmente por el Argal Huesca y, tras un breve paso por la Liga francesa, volvió a la ACB en la 95-96 al Baloncesto León y su buen rendimiento en la ciudad leonesa le llevó a fichar en la 96-97 por el TDK Manresa. Allí rayó dos años a un gran nivel y, el partido del título frente al Baskonia fue el último de Sallier con la elástica manresana. Su siguiente parada fue Málaga, donde estuvo dos años en los que alcanzó el subcampeonato de la Korac en la 99-2000. Tras Málaga llegó a Cáceres, donde logró la salvación del equipo cacereño. 

Su primera andadura en Cáceres duró un año, ya que en la 2001-2002 fichó por Lleida, donde coincidió con, el hoy Hombre de Negro, Roger Grimau. En Lleida solo pudo jugar once partidos, puesto que fue cortado tras lesionarse en el tendón rotuliano, dolencia que le mantuvo apartado el resto de la temporada. Ahí empezó el declive de su carrera, en la 02-03 fichó por el Estudiantes para cubrir la lesión de Adam Keefe. La experiencia se tradujo en 5 partidos en ACB. Al año siguiente, en la 03-04 llegó a Cáceres, pero en  enero, a causa de los problemas económicos de los extremeños, abandonó el equipo para fichar por Bilbao Basket. Aquí, en Bilbao, Sallier consiguió su último hito; lograr el ascenso a la ACB. Tras colaborar en el ascenso de Bilbao Basket, afrontó en Tarragona su última temporada en activo, la 04-05.

RICHARD SCOTT

Richard Scott (Little Rock, 1971) es una auténtica leyenda de la ACB, uno de los referentes en la máxima de jugadores que aprovechan al máximo su físico. Con su 1,98 de estatura, este exboxeador causaba estragos en los pívots contrarios. En la 94-95 llegó a Lliria para jugar en EBA, pero pronto llamó la atención de los clubes grandes y el Caja San Fernando se hizo con él en la 95-96. En principio, ficho para el equipo cajista de EBA, pero acabó jugando 25 partidos de liga regular y todos los playoffs en los que los sevillanos llegaron a la final.En su debut en ACB frente a Andorra metió 20 puntos, en su segundo partido frente al Joventut encestó 35. Estos fueron los primeros de los 6199 puntos que anotó en su carrera ACB. Tras ese gran año en Sevilla, Scott se fue a Granada donde estuvo una temporada. 

En la 98-99 tuvo su única experiencia europea fuera del Estado fue en Turquía con el Turk Telekom. Al volver, inició el mismo recorrido que había hecho años antes. Su primera para fue Sevilla, donde de nuevo, a su lelgada en la 99-2000 logró el subcampeonato de la ACB. Su estancia en la ciudad hispalense duró tres temporadas. En la 01-02, vuelve a Granada, fue otra etapa corta, de un solo año, pero que quedará en la memoria de los aficionados nazaríes. Tras Granada, aterrizó en Fuenlabrada. Allí coincidió con otros dos jugadores que aparecen en esta lista: Javi Rodríguez y Rubén Quintana. Con ellos de compañeros y otro conocido como Salva Guardia, vivió el mal final de su etapa fuenlabreña, ya que en la 03-04 descendieron. Pese a todo, Scott siguió en la ACB; su destino fue Bilbao. En dos campañas muy buenas se convirtió en uno de los principales puntales de ese equipo que logró la salvación en ambas temporadas. Para el recuerdo quedarán exhiiciones como la que hizo frente al Baskonia en el BEC encestando 29 puntos. Fue frente al Valencia en La Casilla, cuando consiguió sus últimos puntos en ACB. Su siguiente y última parada fue Manresa, allí en la 06-07, en Liga LEB, volvió a coincidir con Rubén Quintana y Javi Rodríguez -este mediada la temporada- y se encontró con otro integrante de esta lista; Juan Alberto Espil. Aquel Manresa que tenía entre sus filas a Llull y Rafa Martínez ascendió a ACB, pero Scott no acabó la campaña, puesto que fue cortado antes de playoffs. Así acabó la carrera de un grande del baloncesto ACB.

 

RUBÉN QUINTANA

Rubén Quintana (Agüimes, Gran Canaria, 1980) es un jugador que, como Richard Scott, acabó su carrera baloncestística en Manresa en 2007, aunque, desgraciadamente, por causas bastante diferentes. Quintana coincidió con Vidorreta en La Palma y ahí empezó una relación que, en la 2001-2002, tras ser cortado en enero por Melilla, le lleva a Bilbao Basket. Él fue uno de los principales artífices del ascenso de Bilbao Basket a LEB que, curiosamente, tuvo lugar en La Palma. Quintana, en la 02-03 se mantuvo en la plantilla del BB que debutó en Liga LEB. Su buen rendimiento hizo que el Fuenla brada de ACB se fijase en él. Allí se encontró con Scott, Javi Rodríguez, Salva Guardia y con el amargo sabor del descenso. En la 04-05, siguió en el conjunto fuenlabreño y se quitó ese mal sabor de boca logrando el ascenso a ACB. 

En aquel verano, Bilbao Basket se interesó por Quintana y depositó en la ACB una oferta por el escolta canario que Fuenlabrada, que tenía derecho a tanteo, no igualó. Pero Quintana no acabó de rendir en un Bilbao Basket en la máxima categoría y, mediada la temporada, fue cedido al CAI Zaragoza. En la 06-07, Bilbao Basket decidió cederlo al Manresa donde coincidió, de neuvo con Scott y Rodríguez, además de con Juan Alberto Espil, otro ex del Bilbao Basket. Allí logró un nuevo ascenso a ACB, parecía que su carrera volvía a alzar el vuelo, pero en aquel verano, sufrió un gravísimo accidente de tráfico que acabó con la vida de dos amigos suyos y, por suerte, en su caso, solo le sesgó su carrera deportiva.

RODNEY WHITE

Rodney White (Philadelphia, 1980) es el claro ejemplo de que, en muchas ocasiones, en el baloncesto dependen más las actitudes que las aptitudes. Díscolo, controvertido y conflictivo son algunos de los adjetivos que casan a la perfección con la forma de ser de este jugador drafteado en 2001 en el número 9 por los Pistons. En Detroit solo estuvo una campaña y fue traspasado a los Nuggets de Denver, donde coincidió con el hoy presidente de Bilbao Basket, Predrag Savovic. En Denver estuvo hasta mediada la temporada 2004-2005, cuando fue traspasado a Golden State. Esa fue su última parada en la NBA, ya que en el verano de 2005 se encontró sin equipo. En enero de 2006, el Manresa logró su contratación para tratar de salvar al equipo. Su debut en ACB se produjo en La Casilla, tuvo una buena actuación, pero sus 20 puntos no pudieron evitar la derrota de un Manresa que, pese a White, acabó descendiendo a la Liga LEB en la última jugada del último partido. White tuvo el tiro de la permanencia de los del Bagés, pero lo falló y se consumó el descenso. 

A lo largo de aquel verano no encontró equipo y, tras la lesión de Martin Rancik, Bilbao Basket pensó en él como sustituto temporal. En Bilbao coincidió con otro miembro de esta lista, Román Montañez. Su periodo fue corto, pero estuvo lleno de incidentes. Dejó para el recuerdo historias como aquel partido frente al Joventut en el que jugó con un palillo en la boca, sus calentamientos con el MP3 o el encuentro frente al Real Madrid en el BEC al que llegó justo para vestirse de corto. Además, tanto en entrenamientos como en su vida fuera de las canchas dejó varias perlas que dan fe de la locura, desorden y lujuria que llevaba en su vida. Eso, siguió notándose en su carrera profesional y, tras Bilbao, recaló en el Scavolini de Lega Due con el que logró el ascenso. Al año siguiente, fue a China a jugar con el Guangsha y en 2008 se fue hasta Puerto Rico a jugar con los Capitanes de Arecibo. En ese mismo año, tuvo una breve estancia en el Maccabi de Tel Aviv antes de asentarse definitivamente en China donde jugó en los Zheijang Lions, los Angang Pro y los Zheijang Guangsha. Este año ficho por los Barako Bull Energy de la Liga filipina y, en la actualidad, se encuentra sin equipo.

MILAN MAJSTOROVIC

Milan Majstorovic (Novi Sad,1983) también hizo la ruta Bilbao-Manresa, aunque con una escala en Alemania. Maxtor llegó a Bilbao en el verano de 2005 procedente del Zeleznik de Belgrado. Junto a Koljevic y Banic formó el trío de apuestas de jóvenes balcánicos que hizo Bilbao Basket aquella temporada. Pero lo cierto es que Maxtor pasó sin pena ni gloria en los dos años que estuvo en Bilbao. No encontró ni su sitio en la rotación, ni la posición en la que mejor rendir. Sus mejores actuaciones llegaron en su primera temporada, concretamente en las jornadas 11 y 12 frente a Alicante y Breogán, en los que consiguió 10 y 15 de valoración. Parecía que podía llegar su momento, pero, nada más lejos de la realidad. 

Tras su etapa en Bilbao, en la 07-08, fichó por el Oldenburg alemán con el que en la temporada 08-09 ganó la Liga alemana. Eso les dio derecho a jugar Euroliga en la 09-10 y ésta fue la única experiencia de Maxtor en la máxima competición continental. Tras su paso por Alemani,a fichó por Manresa, donde se vio un jugador mucho más hecho que el que pasó por Bilbao. Promedió 6,8 puntos, 4,3 rebotes y un tapón por partido en una campaña en la que Manresa no pasó excesivos apuros. Pero, definitivamente, el sitio de Maxtor parece estar en el Oldenburg, a donde volvió la pasada campaña. Este verano no renovó por el club teutón y, en la actualidad, se encuentra sin equipo.

JUAN ALBERTO ESPIL

En su dilatadísima carrera, Juan Alberto Espil (Bahía Blanca 1968) también ha lucido las camisetas de Manresa y Bilbao Basket. Este jugador formado en el Estudiantes de Bahía Blanca, llegó al Baskonia en 1996 tras jugar en Gimnasia y Esgrima y Atenas de Córdoba. En el cuadro gasteiztarra, vivió la cruz de la Liga ganada por Manresa en la 97-98. Al año siguiente, se desquitó ganando la Copa del Rey con el Baskonia, donde estuvo hasta el año 2000. Tras abandonar el club gasteiztarra, en la 200-2001 probó en la Lega con el Roma. Fue una experiencia corta, puesto que en la 01-02 volvió a al ACB de la mano del Joventut, donde pasó dos campañas. En la 03-04 fichó por Manresa, donde jugó dos temporadas, en las que el cuadro del Bagès salvó la categoría. En el verano de 2005, se quedó sin sitio en Manresa y fichó por el Tenerife, con el que no logró el ascenso a ACB. 

En la pretemporada de la 2006-2007, Savovic se lesionó y Bilbao Basket pensó en él como refuerzo temporal. Con Bilbao Basket jugó 8 partidos en ACB y, al acabar su contrato, volvió a Manresa para lograr el ascenso a ACB junto a Javi Rodríguez, Rubén Quintana y Scott. Tras el ascenso a la máxima categoría, el cuadro manresano contó con él en la campaña de la vuelta a la élite. Jugó los 34 partidos de la Liga regular y el Manresa logró la eprmanencia. Ahí acabó su etapa ACB, pero no su carrera. En la 08-09 volvió a Argentina para jugar en Boca Juniors, donde estuvo una temporada. Al año siguiente fichó por Obras Sanitarias, ese fue el paso previo a su vuelta en 2010 al Estudiantes de Bahía Blanca, equipo en el que se formó y en el que, en abril de este año puso fin a una larguísima carrera.

CARLES MARCO

La historia de Carles Marco (Badalona,1974) como jugador de ambos equipos fue efímera, pero estuvo entrelazada. El veterano base firmó en el verano de 2008 un contrato de un mes con Bilbao Basket, para ayudar a hacer la pretemporada al equipo bilbaino. Marco, formado en la cantera del Joventut, equipo en el que jugó entre 2002 y 2005, se encontraba sin equipo tras haber descendido en la 2007-2008 con el Baloncesto León y encontró en Bilbao Basket la oportunidad de engancharse a un equipo que le diese oportunidades y así entrar en dinámica. De este modo, Marco, 34 veces internacional, jugó varios partidos de pretemporada con la camiseta negra del BB, pero a unos 700 kilómetros de Bilbao, en Manresa, Javi Rodríguez se lesionaba una mano.

Entonces, el club del Bagès se acordó de Marco, al que le propusieron un contrato de seis semanas que, el veterano base que también jugó a principios de la década del 2000 en Valladolid y Caja San Fernando, aceptó. En ese periplo, jugó en pretemporada contra Bilbao Basket y, también en Liga. Javi Rodríguez se recuperó y el contrato de Marco expiró, pero el base encontró un último acomodo en ACB. Fue en Zargoza, donde le hciieron otro contrato temporal y jugó 4 partidos. La siguiente campaña, la 2009-2010, fue la última de Marco en activo y jugó en el Burgos de LEB Oro, llegado el final de dicha temporada, el base colgó las botas. Pese a todo no se desligó del mundo del baloncesto y será el único de esta lista de diez jugadores que hemos repasado, que mañana estará en el parquet de Mirbilla, ya que, en la actualidad es el segundo entrenador de Jaume Ponsarnau en el Manresa.

jueves, 29 de noviembre de 2012

BB 82 Lukoil Academic 60: Paseo hacia el Last 16


El inicio de la Eurocup, con ese agónico y heróico triunfo frente al Buducnost, no hacía presagaiar una aventura nada plácida para los Hombres de Negro en esta primera fase. Pero nada más lejos de la realidad, simplemente, aquel fue un partido malo que, por genialidad acabó decantándose a nuestro favor. Desde entonces, todo ha sido un camino de rosas, si las visitas al Charleroi y al Lukoil Academic fueron partidos muy tranquilos y asequibles, el de ayer en Miribilla frente al cuadro búlgaro fue tres cuartas partes de lo mismo. El Lukoil solo aguantó durante un cuarto el ritmo del BB y salió apalizado por 82-60. Con este triunfo, Bilbao Basket ya está clasificado matemáticamente para el Last 16 y el próximo martes se jugará el primer puesto del grupo en Podgorica frente al Buducnost.

La única espina dentro del camino de rosas que fue el partido de ayer, tuvo nombre y apellido: Darryl Watkins. El exNBA empezó el partido muy enchufado y suyos fueron 10 de los primeros 20 puntos de los búlgaros en el primer cuarto. De este modo, con un arranque fulgurante, el Lukoil se puso 7-13 en el marcador. Sonaron las alarmas y los Hombres de Negro se pusieron el mono de trabajo y entre Mumbrú,Kostas y Zisis establecieron un parcial que ponía por delante al BB (15-13). Pese a todo, los búlgaros se restablecieron y consiguieron llegar al final del primer cuarto tres puntos por delante,17-20.

Hasta ahí llegó la resistencia del Lukoil. En el segundo cuarto desapareció Watkins -acabó el partido con 12 puntos- y eso se notó en el ataque búlgaro. El BB se iba entonando y, de nuevo, con un Roger Grimau excepcional, fueron capaces de minimizar al Lukoil. Fue el escolta catalán el que primero golpeó. Robó un balón y le hicieron una falta antideportiva, metió los dos tiros y, de nuevo, con otro robo de Grimau culminado en canasta, el BB redondeó un parcial de 8-0 que le puso por delante 25-20. A partir de ahí, no perdió la iniciativa del encuentro y, además de por el resultado, las sonrisas volvieron a Miribilla al poder ver de nuevo en pista a Raül y Moerman.Pese atodo, el gran talón de Aquíles de los de Katsikaris estaba siendo el fallo en el triple y, tras ocho intentos fallidos de los Hombres de Negro, fue Pilepic el que puso la primera muesca desde más allá de 6,75. El partido se le empezaba a ir al Lukoil y Grimau con un canastón sobre la bocina, hacía un poco más grande la herida y el encuentro se iba al descanso 40-29.

 Milovan Rakovic se permitió el lujo de anotar un triple. Fotos: Bilbao Basket

En la reanudación llegó el momento de locura anotadora de Kostas. El alero de Salónica metió cuatro triples seguidos que acabaron de dinamitar el encuentro. La diferencia llegaba a la veintena (58-38) y, pese a los esfuerzos de Mohamed Abukar, la situación no lograría reconducirse. El partido se había quedado sin historia pese al 0-9 de parcial que metieron los búgaros acto seguido (58-47). Esa fue la última sublevación del Lukoil. A partir de ahí, fueron un animal manso que hacía lo que el BB quería. Con tres triples seguidos de Rakovic -sí, Rakovic-, Moerman y Raül, la diferencia se disparaba hasta los 28 puntos, 81-53. Entonces llegó la relajación y los minuto para Samb y Sergio Sánchez. Todos tomaron parte en la fiesta del pase al Last 16. Ahora toca una nueva batalla en Liga frente al Manresa el sábado a partir de las 18.00 horas en Miribilla.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Fuenla 83 BB 86: Kostas los tumba a golpe de triple



Fuenlabrada siempre es una cancha muy difícil y, ayer, Bilbao Basket superó el reto de vencer en el pabellón Fernando Martín. Lo hizo, una vez más, abrazado a la heroica y a la locura. A falta de ocho minutos para el final, los Hombres de Negro perdían por 69-61 y todo hacía indicar que volveríamos a caer en la dura pista fuenlabreña. Entonces, Mumbrú, Grimau y Kostas cogieron el toro por los cuernos y salieron al rescate del BB para obrar la remontada. Vasileiadis se reservó uno de sus ataques de locura anotadora para este periodo y, en los cinco últimos minutos, anotó 15 puntos -tres triples en momentos clave- para acabar aniquilando a un buen Mad Croc Fuenlabrada que acabó sucumbiendo por 83-86. Este triunfo deja a los de Katsikaris con un balance de 7-2, empatados en la segunda posición con el Gran Canaria y el Valencia y con dos triunfos de ventaja sobre el noveno puesto.

La puesta en escena de los Hombres de Negro no fue del todo buena. El dominio de Sené en el rebote daba muchas opciones a un Fuenla que no perdonó y se fue en el marcador 12-9. Pero entonces, llegó la reacción de los de Katsikaris que ofrecieron cinco minutos de gran nivel. Basados en el trabajo de equipo tanto en defensa como en ataque, sometieron al Mad Croc y le infliegieron un parcial de 4-16, que se culminó con un triple de Grimau que dejaba al BB nueve arriba (16-25) a escasos segundos del final del primer cuarto. Pero la ventaja se evaporó en un visto y no visto. Los locales empezaron a anotar de fuera y el juego de ataque del BB se gripaba. Así las cosas, con Feldeine y Charles García como referentes, el Fuenla daba un vuelco al partido merced al parcial de 14-1 que dejaba el marcador 30-26. En ese momento delicado, tanto Grimau como Zisis dieron un paso al frente, apretaron los dientes y aportaron puntos y sentido al juego para aguantar el tirón de los locales. El trabajo de ambos surtió efecto, puesto que, a pesar del mal juego, Bilbao Basket se fue al descanso empate a 42.

En la reanudación no cambió el decorado demasiado. Zisis, Grimau y Mumbrú tiraban del carro, pero no era suficiente para superar al Fuenlabrada. Además, tanto Hamilton como Rakovic como el propio Zisis se cargaban de faltas, lo que hacía más difícil las cosas para un equipo que ayer no contaba ni con Moerman ni Raül López. Había que improvisar y jugar con Hervelle y Mumbrú como pareja interior. Por su parte, Sené y Feldeine seguían haciendo mucho daño; el primero con su poderío reboteador e intimidador y el segundo con sus juego ofensivo. Pese a todo, Bilbao Basket estaba en el partido y solo un triple de Gladyr hizo que la ventaja fuenlabreña se fuese a los cinco puntos al final del tercer cuarto (63-58). Esa canasta fue el adelanto de lo que ocurriría en los primeros compases del último cuarto. Gladyr y Sergio Sánchez con sendos triples ponían las cosas muy difíciles a falta de ocho minutos (69-61).

 Bilbao Basket no se rindió y celebró por todo lo alto el triunfo. Fotos: ACB Photo

Se necesitaba un cambio, algo que dinamitase el partido y lo llevase al cauce de la locura. Entonces, entró Hamilton a pista pese a sus cuatro personales. Se ganó en fuerza defensiva y el partido se fue volviendo loco, el escenario perfecto para que Vasileiadis saque su mirada de depredador, afine su puntería y demuestre que, cuando a los demás les tiembla el pulso, él está tranquilísimo. Cuatro puntos de Hamilton y otros tantos de Kostas, equilibraban un poco la balanza y dejaban el partido 73-71. Mumbrú en ataque y Grimau en defensa, se sumaban y subían un escalón más el grado de intensidad. Kostas con un triple daba el primer aviso de lo que poco después ocurriría y dejaba el partido en un puño (75-74). Quedaba mucha tela que cortar, pero Vasileiadis tenía claro que iba a ganar el encuentro. Gladyr echó una mano con una polémica falta antideportiva que,además acabó en canasta y adicional de Mumbrú y ponía el 75-77 en el marcador. En la siguiente posesión, Kostas pidió el balón y, sin pensarlo, se levantó para herir de muerte al Fuenla con un triple. Estaba en trance y había que aprovecharlo. Feldeine intentó aguar la fiesta de Kostas en vano. No había quien lo parase y, a falta de 44 segundos, Vasileiadis volvió a armarse de valor y se tiró otro triple -esta vez contra tablero- que acabó besando la red y dejaba el partido visto para sentencia (77-83). Hasta la suerte le sonreía al alero de Salónica, quien, una vez más, demostró que en las situaciones de locura absoluta es el más cuerdo de todos. Se sufrió, pero se ganó y ya estamos con un balance de 7-2. Hay que seguir paso a paso, ahora toca tratar de sentenciar el pase al Top 16 de la Eurocup el próximo miércoles frente al Lukoil en Miribilla.



lunes, 12 de noviembre de 2012

Real Madrid 98 GBB 84: Nos bombardean, pero mantenemos el orgullo intacto


Ganar al Real Madrid es complicado, más si cabe en su cancha, donde en los últimos dos años tan solo ha perdido un partido de Liga Regular ACB, el año pasado contra Bilbao Basket. Todo ello, se complica hasta el extremo si acudes a la cancha merengue sin dos de tus puntales como Raül y Moerman y se convierte en una misión imposible cuando la pléyade de estrellas madrileña tiene el punto de mira afinado y te enchufa 18 triples, récord desde que la línea de tres está a 6,75. Aun así, los Hombres de Negro no le perdieron la cara al partido y tiraron de fe y trabajo coral para tratar de estar dentro del partido. Todo ello fue en vano y los merengues acabaron venciendo por 98-84 en un encuentro que rompió la racha de cinco victorias consecutivas de un BB que, sin embargo, partió hacia Bélgica con el orgullo intacto.

El Real Madrid no quiso esperar para iniciar su bombardeo a Bilbao Basket y el primer cuarto fue una auténtica pesadilla. Uno, dos, tres... Así hasta ocho triples encestaron los de Pablo Laso en los primeros diez minutos de partido. Fue una dura cita con la realidad. El Madrid estaba enrachado y sería una misión harto complicada frenarles. Así las cosas, en un visto y no visto, los entrenados por Laso se nos marcharon en el marcador 16-5. Era una losa muy pesada para empezar el encuentro, pero los Hombres de Negro no bajaron los brazos y apretaron. Cimentando su reacción en el trabajo de hormiga que hacía el grupo, salieron con vida de la exhibición exterior blanca y una canasta de Kostas dejaba el partido 28-20 al final del primer cuarto. Pese a todo, había esperanza.

Llull en el primer cuarto metió tres de sus cuatro triples en el partido. Fotos: ACB Photo
En el segundo cuarto llegaron los mejores minutos de los Hombres de Negro. Dos triples de Hamilton y Mumbrú respectivamente fueron el impulso que necesitaba Bilbao Basket para meterse de lleno en el partido y empatar a 28. El equilibrio duró lo que tardó el conjunto merengue en volver a aniquilar por fuera a un Bilbao Basket que jugaba bien. Mucha culpa de ello la tuvo Roger Grimau, quien pasó a jugar de base por la lesión de Raül López y lo hizo a un buen nivel. Pero apareció Pocius, metió dos triples consecutivos y Reyes se unió a la fiesta con dos jugadas de dos más uno. La consecuencia fue que el gran trabajo del BB había saltado por los aires y el marcador reflejaba al descanso una derrota por 53-41.

En la reanudación, los merengues no dejaron atisbo de relajación alguna y en los primeros compases del tercer cuarto lograron la máxima renta del partido (60-43) merced, cómo no, a un triple, esta vez de Rudy Fernández. Eran imparables y había que mantener el tipo, seguir con la cabeza bien alta y hacer el mejor partido posible. Y eso hicieron los Hombres de Negro. Hervelle continuó dando signos de que sigue acercándose al Axel pletórico que tanto aporta al equipo. Lo certificó con un taponazo sobre Begic. Bilbao Basket siguió remando y consiguió réditos. Lo más cerca que vio la nave madridista fue diez puntos (80-70 y 85-75), pero el equipo transmitió muy buenas sensaciones pese a que el vendaval exterior madridista era imparable. La última muesca desde más allá de 6,75 la realizó Jaycee Carroll que cerró el partido con un triple que dejaba el marcador 98-84 Fue el número 18 de los merengues, que se quedaron a solo uno de igualar el récord de la ACB que ostenta el Joventut.

jueves, 8 de noviembre de 2012

BB 85 KK Buducnost 78: 36 minutos de desidia y 9 de épica


Todos conocemos el gen de Bilbao Basket de pasar del blanco al negro y viceversa en cuestión de segundos, pero en el partido de ayer frente al Buducnost en Miribilla esa cualidad/defecto fue llevada hasta su máxima expresión. Tras 36 minutos de muy mal baloncesto de los hombres de Fotis Katsikaris, llenos de desidia y desacertados en la inmensa mayoría de las acciones tanto ofensivas como defensivas, el marcador lucía un escandaloso 47-62 y los primeros pitos aparecieron en el pabellón bilbaino. Entonces, llegó una ráfaga de luz en mitad de la oscuridad en la que se había desarrollado el partido. Bilbao Basket creyó en el triunfo, mientras que al joven Buducnost le entró el miedo a ganar y entre Mumbrú, Zisis y Kostas obraron la remontada. Vasileiadis con un tiro sobre la bocina mandó el partido a la prórroga con empate a 71, ya en el tiempo extra el alero de Salónica aniquiló a los montenegrinos para lograr el primer triunfo europeo por 85-78.

Pero el final feliz no ha de hacer olvidar los 36 minutos francamente malos de un equipo totalmente desconocido frente a la brillantez que ofreció el pasado domingo contra Unicaja. Los Hombres de Negro quizá pecaron de exceso de confianza y eso hizo que tuviesen que tirar de épica, fortuna e inexperiencia del rival para dar la vuelta a un partido que, evidentemente, podía haber sido mucho más plácido. Los bilbainos no fueron por delante en el marcador en todo el tiempo reglamentario, ni una sola ventaja hasta que ya en la prórroga, dos tiros libres de Zisis pusieron el marcador 73-71. Lo cierto es que el partido comenzó torcido para los intereses de Bilbao Basket. La existencia de pocas ideas en ataque y una alarmante falta de rebote en defensa hacían que el juego del BB fuese famélico, a todo eso, se unió el acierto desde el triple de un Buducnost muy inspirado. Fue desde la línea de 6,75, desde rompieron el partido ya en el primer cuarto, con tres triples consecutivos - dos de Ivanovic y uno de Popovic- el Buducnost se fue al final del primer periodo diez arriba, 12-22.

A la salida del segundo cuarto se pudieron ver los mejores minutos de Bilbao Basket pese a que los de Podgorica llegaron a irse en el marcador por 14 puntos, 12-26. Entonces apareció Lamont Hamilton en ambos lados de la pista y bien guiados por Raúl López, los de Katsikaris infligieron a su rival un parcial de 13-4 que apretaba las cosas y hacía presagiar el inicio de la remontada (25-30). Nada más lejos de la realidad, fue un mero espejismo y el Buducnost volvió a meter la directa con dos triples, uno de ellos de Ivanovic y que ponía el partido 25-36. Además, llegaba la inoportuna lesión de Raúl López, que notó un pinchazo en el cuadriceps y tuvo que retirarse del partido. Esta lesión le tendrá en el dique seco alrededor de tres semanas. Había que remontar y el equipo no tenía el acierto necesario y, encima, tenía que hacer frente a la situación con un solo base. Antes del descanso, la situación no mejoró y el Buducnost se fue al descanso nueve arriba, 31-40. Tocaba remar para lograr la primera victoria en Eurocup.

Raül se lesionó en el segundo cuarto y estará tres semanas de baja. Fotos: EFE

 
En la reanudación, las cosas no solo no mejoraron sino que fueron a peor. Los montenegrinos estaban cada vez más envalentonados y, por su parte, el BB seguía con un atasco monumental en ataque. Así las cosas, los de Podgorica llegaron a dominar el partido por 16 puntos en este cuarto (36-52). No solo parecía que íbamos a perder, sino que lo haríamos de paliza. El panorama no cambió en ningún momento. Era un quiero y no puedo y a falta de de 4:14 para el final el marcador reflejaba un descorazonador 47-62. Apenas quedaba tiempo para la remontada y ni el más optimista de los aficionados albergaba esperanzas de que el milagro se diese, ya que los signos que se veían sobre la pista eran totalmente desesperanzadores. Entonces, el Bilbao Basket mutó, pasó de cordero a lobo y entre Mumbrú y Hamilton asestaron el primer golpe a un Buducnost que empezó a sentir vértigo. Empezaron a atacar sin sentido y a acumular pérdidas de balón que Bilbao Basket se fue cobrando. La ventaja montenegrina se estrechaba y Kostas y Zisis ayudaban a que eso así fuese. Mumbrú con un dos más uno empataba el partido a falta de menos de un minuto y llevaba la locura a Miribilla. Popovic con un triple lateral devolvía a Miribilla a la dura realidad, Zisis falló dos tiros libres y todo se complicó sobremanera, pero los bisños montenegrinos concedieron tres tiros libres a Zisis. Esta vez no falló y apretó el marcador (68-70). Se hizo falta rápida y el base Bost falló un tiro libre, el Buducnost hizo falta a Kostas. Anotó el primero, tiró a fallar el segudo, cogió su rebote y sobre la bocina anotó para enviar el partido a la prórroga. Cosas que solo puede hacer el más loco en el momento de absoluta locura.

La prórroga no tuvo historia, en gran parte, gracias a dos triples de Kostas que acabaron con la resitencia de un Buducnost que tuvo la victoria en sus manos y que pecó de inexperiencia en los momentos finales. Lo contrario que un Bilbao Basket, que salvó una papeleta muy complicada en cuatro minutos mágicos que taparon 36 minutos de muchas carencias.

lunes, 5 de noviembre de 2012

GBB 82 Unicaja 65: Lamont revienta el tablero...y a Unicaja!!!

Quedan poco más de 6 minutos para llegar al descanso y Lamont Hamilton lucha por anotar frente a la defensa de Fran Vázquez y Luka Zoric. Las ganas y la garra del pívot norteamericano hacen que luche, salta para hacer un mate y el tablero se resquebraja. El encuentro marchaba 28-26 en ese momento, la igualdad era la nota dominante hasta que la fuerza de Lamont hizo añicos el tablero. Hubo que esperar media hora a que se reemplazase una canasta por otra nueva y que se pudiese reanudar el encuentro, pero esa acción marcó un antes y un después en un partido que acabó con 82-65 a favor de unos Hombres de Negro que miran ya desde la tercera posición de la clasificación y que encadenan su quinto triunfo consecutivo.

Antes del anecdótico incidente, el partido fue muy igualado, de poder a poder y en el que el acierto de Luka Zoric tuvo mucho protagonismo. Así las cosas, el interior croata anotó 9 de los primeros 16 puntos de los suyos y empataba el partido a 16. La luz de Zoric se apagó y, a partir de entonces, los malagueños se nutrieron de tiros libres para neutralizar una canasta de Hamilton y llegar al final del primer cuarto 21-19. Con el inicio del segundo cuarto no se deshizo la igualdad, cada golpe era respondido por el otro. Así las cosas, Fran Vázquez con un mate puso por delante a los suyos (25-26) y la respuesta del BB no se hizo esperar en forma de triple de Raül López. Entonces llegó la jugada que dará la vuelta por las televisiones y que quedará grabada en la retina de muchos aficionados. Hamilton reventó el tablero, el metacrilato se fue resquebrajó y con él, tras los 30 minutos de parón, comenzó a romperse Unicaja.



Tras la interrupción, el partido fue otro. Bilbao Basket salió más enchufado e intenso. Así las cosas, Unicaja empezó a perder las ideas y pronto se reflejó en el marcador. Los malagueños respondieron a los primeros golpes de un BB que empezaba a crecerse, muestra de ello fue un triple de Zoran Dragic que dejaba el partido 32-31. Esa fue la última acción positiva del Unicaja en el segundo cuarto. Ahí se abrió un parcial de 6-0 que llevaría el partido al descanso con los Hombres de Negro siete puntos por encima (38-31). Daba la sensación de que la diferencia podía haber sido mayor y que no se había aprovechado del todo el apagón malagueño. Sí se aprovechó tras el descanso, el BB encabezado por un Hamilton inmenso en ambos lados de la pista, no parab de crecer y empequeñecía al Unicaja. El pívot americano reventaba el partido como minutos antes lo había hecho con el tablero y anotaba nueve puntos en el tercer cuarto. Además, estuvo bien secundado por Kostas y Hervelle, lo que se tradujo en un parcial de 15-7 que daba a Bilbao Basket una ventaja de 15 puntos (53-38).  Unicaja estaba apunto de besar la lona, pero entonces apareció el base Marcus Williams para dar un respiro a los de Repesa y mantenerles con vida en el partido. Pese a todo, Bilbao Basket se fue al final del tercer cuarto con una ventaja de 12 puntos (57-45).
 
 Nikos Zisis dirigió muy bien al BB y dio ocho asistencias. Fotos: Fotoclick ACB/Arrizabalaga

Quedaban diez minutos y Bilbao Basket tenía el partido muy a su favor, pero no decidido. Lonuestros no se dejaron sorprender y lo más cerca que estuvo Unicaja en el marcador fue a nueve puntos merced a un triple de Marcus Williams (61-52). En ese momento, podían crecer las dudas en el BB, pero no fue así. Hamilton estaba convencido de que era su partido y se le vio intensísimo en defensa. Defendiendo bien, se ataca mejor y así se demostró,Raül con cinco puntos y Kostas con un triple lideraban un parcial de 12-1 que decidía el partido (73-53). Miribilla disfrutaba de un equipo que estaba haciendo una actuación notable. los últimos cuatro minutos fueron un trámite y los malagueños lo aprovecharon para ponerse a doce puntos con una canasta de Urtasun (77-65). Pero Kostas quiso redondear la fiesta y con un triple dejaba el definitivo 82-65. Así acababa un gran partido, que pone un broche de oro a un gran inicio liguero que nos deja terceros con un balance de 5-1. La próxima jornada toca visitar al líder invicto Real Madrid, será un duro reto, pero antes hay que empezar la Eurocup frente al Buducnost en Miribilla.