domingo, 28 de octubre de 2012

B. Rueda Valladolid 70 Gescrap Bizkaia 76: A lo loco, a loco, a loco se vive mejor... KOS-TAS!!


Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Bilbao Basket cosechó su cuarto triunfo de la temporada al vencer por 70-76 al Blancos de Rueda Valladolid por en un partido que estuvo marcado por el acierto de Kostas Vasileiadis que con 24 puntos y 28 de valoración lideró una victoria que costo mucho trabajo a los hombres dirigidos por Fotis Katsikaris y que nos consolida en la parte alta de la tabla. La Copa está un pasito más cerca y eso que el equipo está en plena fase de formación.

Y es que pese a haber ido por delante durante todo el encuentro y haber gozado de rentas de hasta doce puntos, hubo que sufrir hasta el final ante un rival con un presupuesto ocho veces menor que el nuestro,pero que suple sus limitaciones con una entrega constante. El partido no pudo empezar mejor, ya que la conexión griega Zisis-Vasileiadis funcionaba a las mil maravillas y Mumbrú tiraba de clase para impulsar con seis puntos un parcial de salida de 5-15. Valladolid sufrió el primer revés, pero respondió desde la línea de tres con dos triples de Renfroe y Tripkovic -éste último metió 24 puntos- para acercarse al marcador y llegar al final del primer cuarto 13-19. A la salida del segundo cuarto, Mumbrú no fue suficiente para frenar a un cuadro pucelano que empezaba a crecer en el partido desde el triple. De este modo, una canasta desde más allá de 6,75 de O'Leary ponía el partido 18-21. Las cosas se apretaban, pero en los momentos delicados, la maestría, calma y sabiduría que Raül imprime al juego son la receta perfecta y ayer no fue, para nada, una excepción. El base de Vic cogió el toro por los cuernos y dominó la situación a las mil maravillas. Anotó seis puntos balsámicos casi seguidos y Kostas también se subió a la ola con dos triples que redondeaban la faena para irse al descanso doce arriba,31-43.

Hamilton tuvo un papel importante en los momentos decisivos del encuentro. Fotos: ACB Photo
 
Pero este Bilbao Basket es my fiel a sus principios y en ellos, están muy presentes las desconexiones tras el paso por vestuarios. El tercer cuarto suele ser un momento crítico y el del partido de ayer no fue una excepción. Los pucelanos pusieron una zona que, nos costó empezar a atacar. Se hicieron hasta cuatro pérdidas consecutivas que, unido al acierto del Blancos de Rueda, se tradujo en un parcial de salida de 8-0 para los pucelanos que apretaba las cosas (39-43). Pero apareció de nuevo la batuta de Raül y con ella la intensidad de Hervelle y la puntería de Kostas. Así las cosas, un triple del griego, culminaba un parcial de 4-11 que ponía a los Hombres de Negro once arriba (43-54). Pero Valladolid nunca se rinde, siempre responde a los golpes y ayer lo hizo de inmediato de la mano de Tripkovic, que hizo que el partido se fuese 49-56 al final del tercer cuarto.

Quedaba mucha tela que cortar, aunque las cosas iban bien encaminadas.Nacho Martín y Renfroe se encargaron de poner las cosas más tensas acercando a los suyos a cuatro puntos, 54-58, pero entonces aparecieron Lamont Hamilton y Kostas para con un parcial de 2-9, dejar el partido casi visto para sentencia a falta de poco más de dos minutos. Entonces, con el marcador 54-65, los locales se entregaron a la épica y Tripkovic nos complicó la vida con ocho puntos en un visto y no visto y que ponía el partido 70-73 a falta de pocos segundos para el final, de hecho, Jordi Grimau tuvo un triple para hacer el final aún más angustioso y poner a su equipo a un punto, pero falló y Mumbrú con una canasta cerraba el partido y dejaba el marcador con el 70-76 final. Cayó el cuarto triunfo consecutivo, una victoria que nos deja sextos empatados con Estudiantes, Valencia, Obradoiro y Unicaja. Precisamente, los malagueños serán nuestro próximo rival el domingo en Miribilla. Un triunfo frente a los de Repesa, aclararía mucho el camino de los Hombres de Negro hacia la Copa.


ONGI ETORRI, ANDER!!

Pero si en la Piña Marko Banic estamos contentos por algo, sin duda alguna es por la llegada al mundo de Ander Banic, el hijo de nuestro amigo Marko. Desde aquí, queremos felicitar a Marko, Ivana y toda la familia Banic y esperamos que Ander crezca mucho, que sea un chico fuerte y, sobre todo, alguien muy sano y muy feliz. Ojalá, dentro de 20 años podamos ver a Ander defendiendo la camiseta del BB y dejándola tan alto como lo hizo su aitatxu durante sus siete temporadas en Bilbao. Ongi etorri, Ander!!

viernes, 26 de octubre de 2012

Valladolid-Bilbao Basket: 9-1-2010. El último partido de la era Vidorreta


Bilbao Basket visita mañana el polideportivo Pisuerga, una pista en la que ha vencido en tres ocasiones y ha perdido en cuatro, por lo que, además de para coger velocidad crucero hacia la Copa, los Hombres de Negro buscarán el triunfo para igualar su balance en esta pista. Entre las derrotas de nuestro equipo en Pucela, hay una que pasará a la historia por su crudeza y por las consecuencias que tuvo; el cese de Txus Vidorreta tras ocho temporadas gloriosas en las que el club pasó de estar en LEB-2 a jugar la Final Eight de la Eurocup. Aquello ocurrió una gélida tarde-noche del 9 de enero de 2010, cuando Bilbao Basket caía con estrépito por 93-81 en la cancha vallisoletana.

La temporada 2009-2010 parecía que sería en la que Bilbao Basket diese un paso adelante. Vistos los nombres de los fichajes, todo hacía indicar que el equipo se consolidaría en la zona noble de la tabla, más si cabe tras el ilusionante estreno en el BEC ante el CB Granada, en el que el BB fue un rodillo imparable. Esa fue una de las pocas alegrías en Liga de aquella nefasta primera vuelta. En Eurocup hubo que sufrir hasta la extenuación para pasar la previa frente al BC Donetsk y, a partir de ahí, fue un coser y cantar en Europa. Pero en Liga, lejos de arrancar, el equipo se desplomó totalmente. Tan solo logró vencer al Alicante, Joventut y Murcia tras el triunfo inaugural frente al Granada. Hubo derrotas dolorosas como la cosechada frente al Valencia en el BEC en el último suspiro, que acabaron de triturar la ya debilitada moral del equipo. Así las cosas, llegamos a la jornada 17 con un paupérrimo balance de 4-12 y en puestos de descenso. Aquel equipo montado para ofrecer la mejor de las imágenes en la Copa que se celebraría en el BEC, se hundía en el barro y la prioridad no era otra que la supervivencia. Los partidos se convertían en finales y la del Pisuerga era una finalísima de obligada victoria.

Robert Battle fue uno de los principales causantes de aquella noche de pesadilla para el BB.

Nada más lejos de la realidad. Bilbao Basket inició el partido enchufado, plantando cara a su rival. El recién llegado Hervelle empezaba a marcar diferencias, era un soplo de aire fresco en mitad de toda la frustración, pero aun así, los Hombres de Negro llegaron al final del primer cuarto un punto por debajo (22-21). En el segundo cuarto llegó una desconexiones más siderales jamás vistas a este equipo. Nadie sabe qué pasó en esos diez minutos, o bueno, mejor dicho, todos sabemos lo que pasó, que simplemente no salió nada. Mientras que a los pucelanos se les hacía grande como una piscina, a los nuestros les parecía del tamaño de un dedal. Todo ello, estaba siendo presenciado por numerosos aficionados que se desplazaron desde Bizkaia para apoyar al equipo retando a la nieve y al consiguiente mal estado de las carreteras. Miraban al marcador y veían cómo la diferencia no paraba de crecer: 5,10,15... hasta llegar a los 21 al descanso. Un parcial de 29-9 en el segundo cuarto, dejaba el partido 51-30 y visto para sentencia. Quedaban 20 minutos de martirio y pensar en el durísimo viaje de vuelta salvo milagro.

No lo hubo y Bilbao Basket solo pudo maquillar el resultado en el último cuarto, mientras los aficionados pucelanos hacían la ola y los bilbaínos se desesperaban porque un equipo que en septiembre pintaba muy bien, recién comenzado enero parecía perdido y sin rumbo. El partido concluyó 93-81 y, con él la estancia de Txus Vidorreta en Bilbao Basket. El equipo estaba hundido, con 4 triunfos y 13 derrotas y a dos del Alicante, que era el que marcaba la línea de la permanencia. Al día siguiente, varios medios anunciaban el cese de Vidorreta. Dentro de esa misma semana, con una rueda de prensa en la pista de La Casilla, se ponía fin de forma oficial a ocho años y medio de relación entre Vidorreta y Bilbao Basket. La última estocada la puso Valladolid, de aquel equipo que sufrió esa dura derrota, tan solo estarán mañana en el Pisuerga Axel Hervelle, Álex Mumbrú y Rafa Pueyo, que fue el entrenador de transición hasta que una semana después llegase a Bilbao Fotis Katsikaris.

miércoles, 24 de octubre de 2012

GBC 62 Gescrap Bizkaia 78: Euskal Kopako Txapeldunak!!


La Euskal Kopa es un torneo oficioso, no es oficial, pero nunca está de más tenerlo en tus vitrinas. Desde hoy, Bilbao Basket podrá decir que ya tiene en su poder este trofeo, tras imponerse por 62-78 en un encuentro que los de Fotis Katsikaris dominaron en todo momento y en el que contaron con rentas superiores a los diez puntos en el primer tiempo. Pero, de nuevo, un mal tercer cuarto, hizo que los donstiarras se pusiesen a un solo punto (47-48), entonces el liderazgo de Mumbrú y el buen trabajo de Hamilton aparecieron para que la final tuviese una plácida recta final y el título se viniese para Bizkaia.

El encuentro comenzó con las dos únicas ventajas donostiarras en el marcador (1-0 y 3-2), a partir de esos instantes los Hombres de Negro no se volvieron a ver por debajo en el marcador. Hamilton y Mumbrú empezaron a hacer ver que serían las estrellas del encuentro. Así las cosas, un triple del alero catalán dio la primera ventaja reseñable (9-12), pero pronto fue neutralizada por los de Sito Alonso que se aprovechaban de que el partido llevaba un ritmo alocado para empatar a 18 con una canasta de Doblas. Solo Rakovic mediante una bandeja pudo romper el ampate y dejar el luminoso 18-20 favorable a los bilbainos.

La diferencia que mostraba el marcador era inferior a la que se veía en la cancha y fue el segundo cuarto donde se confirmaron las buenas sensaciones iniciales del comienzo. Pilepic y Moerman dieron el primer aviso de lo que sería el segundo periodo, pero la audacia de Neto y una técnica que señalaron a Hervelle frenó el conato de huída de los Hombres de Negro (25-29). Tras la técnica, el BB tiró de orgullo y de un gran Lamont Hamilton para romper el partido con un parcial de 4-14 que se cimentó en tres jugadas de dos más uno; dos de Lamont Hamilton y una de Mamadou Samb, que dejaron el partido 29-43. Todo pintaba muy bien, pero un triple de Kuksiks y tres tiros libres de Doblas dejaban el partido 35-43 al descanso y empezaban a enseñar lo que ocurriría después.

 Grimau posa con la Euskal Kopa en el vestuario de Illunbe. Foto: Twitter Roger Grimau
 
En la reanudación, volvieron los fantasmas de hace solo 9 días en el mismo escenario, cuando Bilbao Basket dilapidó en 7 minutos una ventaja de 17 puntos. Los de Katsikaris, tras pasar por los vestuarios, se atascaron en ataque y las pérdidas de balón eran contínuas y entre Doblas y Woods se encargaron de hacer mucho daño al BB, esto unido a una canasta de Kuksiks, se materializaba en un parcial de salida de 12-5, que unido al 6-0 del final del segundo cuarto dejaban las cosas 47-48.  Las cosas estaban muy delicadas, pero entonces apareció Mumbrú. Primero con una jugada al psote en la que bailó a Woods para hacer una gran bandeja y, después con un triple contra tablero sobre la bocina que daba aire al BB al final de un tercer cuarto que acabó 50-54.

Esa canasta in extremis hizo mucho daño a un Gipuzkoa que gripó su motor en el último cuarto. Lo intentó Guillem Rubio con cuatro puntos consecutivos, pero la respuesta de Kostas con un triple y Hamilton con dos canastas fue contundente. Los de Katsikaris se iban en el marcador por 56-65 y ese fue un punto de no retorno. Los donostiarras veían cómo el reloj iba en su contra y atacaron con precipitación, todo lo contrario que el BB, donde Hamilton y Mumbrú daban el temple necesario para jugar esos minutos. De este modo, el alero con cinco puntos consecutivos rompía definitivamente el partido y dejaba el partido 58-72. Visto para sentencia. Los últimos tres minutos fueron un mero trámite que terminaron con un triple de Pilepic que dejaba el marcador en el 62-78 definitivo. La Euskal Kopa se venía para Bilbao y ahora queda la incógnita de si se volverá a disputar esta competición, puesto que este año finaliza el contrato con Euskaltel, patrocinadora de este torneo.

lunes, 22 de octubre de 2012

GBB 86 Estudiantes 85: Aprobamos el examen por los pelos


Llegaba a Miribilla el Estudiantes, lo hacía como colíder de la ACB y en una racha inmejorable. Además, en Bilbao conocemos muy bien cómo se las gasta la pizarra de Txus Vidorreta, así que todos teníamos claro que el Estu era una asignatura muy dura, para nada, la 'maría' del año pasado y por la que acabó descendiendo por primera vez en su historia. Los colegiales no defraudaron y los Hombres de Negro tuvieron que sudar tinta china y sufrir hasta el último segundo para imponerse por 86-85 a un Estudiantes que dominó durante gran parte del partido y que llegó a tener 11 puntos de ventaja. La grandísima labor de Hamilton, la gran dirección del maestro López y un triple mortífero de Kostas fue lo que consiguió tumbar a un equipo madrileño duro, durísimo de pelar. De esta manera, Bilbao Basket culmina el mejor inicio de su historia con un balance de 3-1.

El primer tiempo del partido tuvo un nombre clave; Germán Gabriel. Él fue una auténtica pesadilla para un BB que no sabía cómo pararle. Desde fuera, anotaba; desde dentro tampoco había quien parase su increíble juego de pies. Así las cosas, el exjugador del BB fue el principal brazo ejecutor de Estudiantes con 17 puntos en el primer tiempo y 20 de valoración. El partido comenzó marcado por dos triples de Kirksay que pusieron al Estu por delante. Pero el BB con la aportación coral del equipo, reaccionaba y endosaba un parcial de 13-4 que ponía a los de Katsikaris por delante 16-10. Entonces, se empezaron a nublar las ideas, el equipo no carburaba y Granger se hacía con la batuta del partido. El Estudiantes aprovechó nuestro apagón para meternos un parcial de 0-12 para ponerse 16-22 y dar el primer aviso. El temporal fue bien capeado en primera instancia y con un contraataque culminado por Pilepic, el BB lelgó al final del primer cuarto dos abajo, 20-22.
Germán fue una auténtica pesadilla en el segundo cuarto. Fotos: ACB Photo/ Arrizabalaga

En el segundo cuarto, fue cuando apareció la mejor versión de Germán. Las metió de todos los colores y para alegría del BB, en mitad de ese huracán anotador apareció Pilepic, quien con nueve puntos consecutivos mantuvo al BB en el partido (29-29). El croata se fue al banco y no volvió a salir, los Hombres de Negro se quedaron sin su referencia anotadora y volvió el atasco en ataque. Mientras tanto, Germán siguió a lo suyo y con doce puntos casi consecutivos, lideró un parcial de 5-16, que ponía once arriba a los madrileños (34-45) y dejaba al BB muy tocado antes del descanso. Los de Katsikaris reaccionaron tímidamente y con una canasta de Rakovic se fueron al descanso 8 abajo (41-49).

La situación era muy complicada, el partido estaba muy cuesta arriba y recibiendo 27 puntos como en el segundo cuarto sería imposible hacerse con el triunfo. Había que hacer muchos ajustes atrás para tratar de remontar y alguien tenía que dar un paso firme hacia adelante para erigirse en el líder de la revolución. Ese fue Lamont Hamilton, quien hizo un muy buen segundo tiempo. Su primera pincelada apareció en el momento más delicado del tercer cuarto, cuando Kirksay con un triple ponía el marcador 43-54. El partido podía romperse y ahí apareció Lamont con cuatro puntos consecutivos para dar aire a Bilbao Basket, Mumbrú no se quedó atrás y también afinó su puntería para ir recortando distancias.  Mientras tanto, Lamont seguía a lo suyo y la remonatada parecía factible. Raül con un triple la convertía en realidad y el BB se iba al último cuarto 62-61, merced a un parcial de 19-7.

El Estu vendió carísima su derrota y fue un hueso durísimo de roer

El fuego estaba controlado, pero no extinguido. Quedaban diez minutos de durísima batalla por delante. Las alternativas en el marcador fueron constantes y el Estudiantes en todos los ataques sacaba algo, ya fuese anotando en juego o mediante tiros libres. Ahí estuvo el talón de Aquíles del Estudiantes, en un partido igualado, cuando fallas en pequeños detalles lo acabas pagando. Pequeños detalles como la rigurosa técnica que los árbitros pitaron a Lamont Barnes y que hizo que el BB se escapase en el marcador (74-70). Pero Estudiantes no se rindió y el partido se empató a 78, 80 y 81. Una canasta de Hamilton daba una ventaja mínima al BB y a falta de 30 segundos Granger tuvo dos tiros libres para empatar el partido. Falló uno y Kostas mató el partido con un triple, aunque English quiso mantener el suspense hasta el último segundo anotando una canasta de tres que hizo que ganásemos por la mínima. Examen aprobado, pero por los pelos. Ahora toca pensar en la final de Euskal Kopa de mañana en Illunbe para más tarde visitar a un Valladolid que sigue dando sustos en esta ACB.




jueves, 18 de octubre de 2012

BB-Estudiantes: 30-12-2007. El día que nos pusimos líderes



Este sábado llega a Miribilla el Estudiantes, será un partido muy especial porque supondrá la vuelta a Bilbao de Germán Gabriel, Josh Fisher y, sobre todo, Txus Vidorreta. Hay un pasaje brillante de la historia de nuestro equipo en el que intervienen el BB, Estudiantes y el entrenador de Indautxu, éste último como artífice principal de un hito para los Hombres de Negro; ser líderes de la ACB. Aquello ocurrió en la jornada 15 de la temporada 2007-2008, fue el 30 de diciembre de 2007, cuando Bilbao Basket se enfrentaba al cuadro colegial en el BEC con la posibilidad de acabar el año en lo más alto.

La temporada empezó irregular, un canastón imposible de Jimmie Hunter nos dejó sin victoria y cara de tontos en el estreno frente al Murcia y, en nuestra siguiente salida frente al Baloncesto León, dejamos escapar una renta de hasta 17 puntos para acabar perdiendo en la prórroga. Pero una formidable racha iniciada en Badalona de nueve victorias y una sola derrota hacían posible que Bilbao Basket se colocase como líder. Había que ganar y esperar que el Joventut no lo hiciese en Gasteiz.


En imagen, la clasificación de aquella jornada que nos coronó como líderes

El primer paso era ganar en el Bizkaia Arena a un Estu que estaba anclado en las últimas plazas de la clasificación. Ya se barruntaba que aquella temporada iba a acabar en taquicardia para la hinchada Demente. Ante 11.000 personas, los por aquel entonces dirigidos por Txus Vidorreta, no fallaron y en un partido que tuvieron encarrilado desde el principio, y en el que llegaron a romper a falta de cinco minutos para el final con 17 puntos de ventaja, se impusieron al equipo madrileño por 73-67. Aquel día destacaron nuestro Marko Banic (12 puntos y un 100% de efectividad en el tiro para 24 de valoración) y Fred Weis (5 puntos, 12 rebotes, 2 tapones y 20 de valoración) para darnos un triunfo que nos aseguraba virtualmente ser cabezas de serie para la Copa del Rey de Gasteiz. Toda aquel alegría que produjo esa victoria se escenificó en uno de esos bailes en mitad de la pista que tanto impactaron en la ACB y que supusieron un espectáculo extra para el aficionado de Bilbao Basket



La segunda premisa para acabar el año 2007 en lo más alto, precisamente, debía darse en el Buesa Arena de Gasteiz, donde dos meses después jugaríamos la Copa y nos quedaríamos en semifinales. El Baskonia y el Joventut jugaban a la tarde un partido en el que ambos se jugaban el meterse como cabezas de serie en la competición copera. Los baskonistas no fallaron en su pista y se impusieron por 80-73 a los de Badalona, que se vengarían dos meses más tarde en la final de Copa, dejando a los gasteiztarras sin el trofeo que ellos mismos habían organizado. Así las cosas, se dio la carambola que hacía a los Hombres de Negro líderes por tener mejor diferencia de puntos que el Real Madrid. Esa fue la primera y la más significativa de las dos veces que el Bilbao Basket ha estado en lo más alto de la tabla. Salimos de 2007 y entramos en 2008 en la cúspide, fue un dato más dentro de una temporada que fue histórica y que sembró las bases de todo lo que ocurrió después.

domingo, 14 de octubre de 2012

GBC 65 Gescrap Bizkaia 72: Ibamos camino de la puerta grande... y si no llega a ser por Raül perdemos


Si el Bilbao Basket del año pasado destacaba por su irregularidad a veces dentro, incluso, de un mismo partido, lo vivido en Illunbe hace presagiar que esta nueva versión del GBB contará también con esa característica. Ha habido que sufrir de lo lindo para ganar un partido que, mediado el tercer cuarto se ganaba por 17 puntos. Al final, tras un par de ventajas donostiarras, tuvo que ser el saber estar y el tino de Raül López el que decantase la balanza a nuestro favor e hiciese que nos llevásemos el derbi a casa por 65-72. Pese a todo, la mala imagen dada en el segundo tiempo, dejó un regusto amargo, pero mejor corregir errores habiendo ganado, claro está.

El partido comenzó con el BB muy enchufado. Activos en defensa y buscando el interior en el ataque, los nuestros pronto adquirieron ventaja con un parcial de salida de 0-8.El buen incio pronto se vio eclipsado, las pérdidas de balón empezaban a causar problemas y el GBC iba aprovechando las oportunidades. Woods se entonaba con siete puntos de inicio y Neto -estuvo inmenso en el partido con 19 puntos, 9 rebotes y 29 de valoración- también se sumaba al festival. Un triple del brasileño culminaba un parcial de 14-4 que ponía a los donostiarras por delante (14-12). Entonces los nuestros reaccionaron, volvieron a mostrar una gran intensidad defensiva y en ataque empezaba a mandar Raül López. Así las cosas, con un triple de Moerman en el último segundo nos hacía ir al final del primer cuarto tres puntos arriba (16-19).

 Hamilton fue importante en el gran segundo cuarto del BB. Fotos: ACB Photo/Ortzi Omeñaka

Ese triple del cuatro francés fue el preludio de un muy buen segundo cuarto de los Men in Black. La salida al segundo periodo fue genial, el podeío interior de Hamilton se imponía y, a ello, se unía el acierto desde el triple de Raül, Pilepic y otra vez Moerman para establecer un parcial de 3-14 que ponía el partido (19-33). El encuentro parecía roto, el GBC no carburaba y Bilbao Basket pese a no tener total fluidez, se atrincheraba en su fuerte defensa y en la gran dirección de Raül para mantener su diferencia. Fue desde el tiro libre desde donde el BB consiguió aumentar su renta un poco más, así las cosas, dos lanzamientos de Hervelle desde la línea de personal dejaron el luminoso al descanso 27-44.

Todo hacía indicar que el BB saldría por la puerta grande del coso donostiarra. El derbi se antojaba tranquilo, pero habíamos olvidado la capacidad de este equipo para convertirse en un funambulista y acabar siempre en el filo de la navaja. La salida del descanso no fue mala e íbamos conservando la renta, sin brillantez, pero con oficio. Rakovic a falta de cinco minutos para el final del tercer cuarto establecía la máxima renta (33-51). Nada hacía presagiar lo que ocurriría en los siguientes minutos. Los hombres de Katsikaris perdieron el norte, la noción del juego y ni la defensa funcionaba ni el ataque generaba puntos. Lo que era una camino de rosas se iba a convertir en una dura senda de espinas. El GBC se percató de la situación y utilizó el recurso del triple como arma. Se empeñaron en tirar de fuera una y otra vez, en principio, sin acierto... Pero llegó el momento en el que entraron llegó la avalancha donostiarra. Neto abrió la espita con un triple, fue quien enseñó el camino a los suyos con su juego alegre que hizo que Zisis sucumbiese a sus ataques, junto al base brasileño, apareció el letón Kuksiks que con dos triples más, ponía el marcador al rojo vivo, culminando así un parcial de 16-4 que dejaba el marcador 49-55 a falta del último cuarto.

 Los jugadores y la afición del GBC se vinieron arriba con la remontada de su equipo

Les habíamos dejado renacer y,lo peor de todo, es que no habíamos tocado fondo. Nacidos para sufrir hasta en las mañanas que parecen más plácidas. Neto siguió a lo suyo y siguió machacándonos como un martillo pilón. Korolev y Papamakarios se unieron a su causa y un triple del brasileño culminaba la remontada (61-60). Parecía inexplicable haber dilapidado una ventaja de 18 puntos en menos de diez minutos. Quedaba un mini partido de seis minutos en el que partíamos con un punto de desventaja y con el handicap de enfrentarte a un equipo y una afición que se había venido arriba. Ahí volvió a aparecer la maestría de Raül y el carácter de Mumbrú. Álex con un triple trataba de restablecer el orden, pero Kuksiks respondió con un dos más uno. En esos minutos, el balón quemaba en ambos equipos... Salvo a Raül López. Primero, con un triple con 64-65 y, después, con una canasta a falta de 40 segundos, cuando tan solo quedaban dos de posesión, finiquitó un partido en el que, pese al triunfo 65-72, el equipo no dio muy buena imagen en el segundo tiempo. Toca trabajar y pulir fallos para recibir el próximo sábado al Estu de Txus Vidorreta y Josh Fisher, que ha empezado la temporada como un tiro.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Sorteo Eurocup: El Charleroi nunca falla y nos podemos cruzar con Marko en Cuartos

Ya conocemos los rivales que tendremos en la primera fase de la Eurocup, competición a la que volvemos tras dos temporadas de ausencia y, la verdad, hemos tenido mucha, muchísima suerte, ya que nos ha tocado el grupo B, un cuadro muy asequible con el Lukoil Academic de Sofía y dos viejos conocidos, el Buducnost contra quien nos enfrentamos en 2008-2009 y el Charleroi con el que nos cruzamos las dos veces que hemos participado en esta competición. Lo malo de este grupo es su poca vistosidad, ya que además de ser rivales flojos, a dos de ellos ya los conocemos. Pese a todo, habrá que saber qué veremos en Miribilla durante esta primera fase.

LUKOIL ACADEMIC SOFIA

Este equipo fundado en 1947 es la mejor cantera de jugadores de Bulgaria. Sus años de máximo esplendor llegaron a finales de la década de los 50, cuando disputó sendas finales de Copa de Europa en 1957 y 1958. Ahora vive tiempos de menor bonanza, pero es el dominador absoluto de la liga búlgara, cuya última edición ganó barriendo 3-0 en la final al Levski de Sofía. Entre su plantilla, podemos encontrarnos a viejos dos viejos conocidos de la Liga ACB, ambos exjugadores del Valencia: el base Bozidar Avramov y el escolta Todor Stoykov. Entre los fichajes de este año destaca el expívot de los Sixers Darryl Watkins. Lo más llamativo que se encontrará Bilbao Basket en su visita a Sofía será el pabellón donde juega el Lukoil los partidos europeos, el Universiada Hall. Este pabellón cuenta con una capacidad para 3.000 espectadores, distribuidos en dos fondos: uno con 1.000 asientos y el otro con dos mil. Este es el pabellón de gala de los búlgaros, ya que en su liga doméstica juega en el Sport Complex Pravetz con capacidad para 580 espectadores. Página web del Lukoil Perfil del equipo en Eurobasket.com (más actualizado)

En imagen el Universiada Hall, pabellón en el que jugará el BB frente al Lukoil.

KK BUDUCNOST

El KK Buducnost es un viejo conocido para el BB, ya que jugamos contra ellos en nuestra primera experiencia en Eurocup. El BB ganó ambos partidos aunque no sin dificultades, tanto en el encuentro disputado en Podgorica en el que hizo una espectacular remontada en los últimos minutos del encuentro para acabar imponiéndose por 65-67, como en el trámite que jugaron ambos equipos en la última jornada de la primera fase que acabó con victoria del BB en La Casilla por 69-66. El Buducnost destaca por ser un equipo joven, con muy buenas promesas y en constante reconstrucción. Ejemplo de ello es esta temporada, en la que han perdido a Bojan Dubljevic y al base Nikola Ivanovic, los dos mejores jugadores jóvenes montenegrinos junto al culé Marko Todorovic. El único superviviente de los anteriores duelos entre Buducnost y BB es Marko Popovic, que a sus 27 años es el más veterano de la plantilla. Este equipo que lidera la Liga montenegrina con un balance de 9-1 cuenta el Moraca, una pista de 4.300 espectadores que destaca por tener un ambiente infernal. Web Buducnost  Perfil Buducnost en Eurobasket.com

SPIROU CHARLEROI

El Spirou Charleroi es un viejo conocido para el BB. De hecho, nos hemos cruzado en las dos participaciones que hemos jugado Eurocup. Ya dice la sabiduría popular que "no hay dos sin tres" y así ha sido. Los precedentes no pueden ser mejores para el BB, puesto que ha vencido en los cuatro encuentros que les han enfrentado a los belgas, aunque solo mumbrú y Hervelle saben lo que es jugar contra el Spirou con la camiseta del BB -Axel debutó con los Hombres de Negro frente al Charleroi en el BEC- Dentro de la plantilla del Spirou encontramos nombres conocidos como los ex ACB Matt Walsh, Jiri Welsch, que unidos a Justin Hamilton (ex Real Madrid y Valencia) y al veteranísimo Andre Riddick -con 39 años y gafas aún es un jugador importante- forman un equipo que intentará resarcirse del subcampeonato de Liga logrado el pasado año tras caer por 3-2 ante el Oostende. No han empezado nada bien la Liga, ya que el pasado fin de semana cayeron por 65-82 ante el Aalstar. El Charleroi juega en el pabellón Spiroudome, una instalación que ha albergado varias finales de la antigua ULEB Cup y que destaca por sus discotequeros juegos de luces. Web del Spirou  Perfil en Eurobasket.com

El Unics de Marko posible rival en cuartos

Si en la primera fase el BB se ha encontrado viejos conocidos, es muy posible que esta tendencia continue en el caso de que los Hombres de Negro pasen a la segunda fase. Allí, se podrían topar con el Valencia en el caso de que tanto valencianos como bilbainos queden primeros de grupo. También podría caer en este hipotético grupo el Nymburk en el caso de quedar segundo del grupo A y otro posible viejo conocidos que podría tocarnos en el Top 16 sería el Artland Dragons en el caso de quedar segundo del grupo C. Más adelante, ya en cuartos de final, podría darse que el Unics Kazan de Marko Banic se cruzase en el camino del BB. Esto ocurriría en el caso de que ambos equipos pasasen, uno como primero de grupo y el otro como segundo. Por ahora, toca ir partido a partido y que la clasificación ponga a cada uno en su sitio dentro de una competición en la que no hay un favorito claro. Cuadro de la Eurocup  


lunes, 8 de octubre de 2012

BB 78- Barça 77: No quedan gigantes inmunes al Efecto Miribilla


Objetivo cumplido. Miribilla ya colecciona entre sus ilustres víctimas al Barça, el último gigante que faltaba por hincar la rodilla en el parquet del Bilbao Arena. Y es que en la personalidad de este Bilbao Basket también entra aquella máxima de Aaron Jackson de que “cuando los guerreros sueñan, los gigantes caen”. Así lo hicieron los Hombres de Negro, que pese a sus problemas en el juego interior y en el rebote supieron apretar los dientes y mantenerse en el partido, para crecer desde la defensa y asestar un golpe al partido en el tercer cuarto. Ese parcial de 20-9 fue el que decantó la balanza hacia un Bilbao Basket que supo aguantar las envestidas finales del Barça, que tuvo en Jasikevicius un agitador de lujo, en los últimos segundos, Saras enchufó dos triples estratosféricos que solo contrajeron el marcador al máximo, dejándolo 78-77, para alegría de un pabellón de Miribilla casi lleno pese a que las decisiones de las televisiones hicieron coincidir a la misma hora el partido del Athletic y el del BB.

El partido comenzó marcado por el ritmo alegre y la buena visión de Marcelinho Huertas, quien a su ritmo loco, le dio la primera ventaja. Así las cosas, un triple de Joe Ingles ponía el marcador 3-9. Bilbao Basket sabía que tenían que remar todos juntos para superar al Barça y se pusieron manos a la obra los hombres de Katsikaris. Apretaron y gracias al acierto en el tiro libre empezaron a remontar y llegar a ponerse por delante, gracias a un tiro libre de Mumbrú (18-17). Cuando parecía que la primera vía de agua estaba ya taponada, Lamont Hamilton hizo tres faltas en menos de dos minutos, si el Barça ya dominaba la pintura, ahora sin el interior norteamericano su ventaja sería mayor si cabe. Eso lo aprovecharon los culés que con un matazo de Jawai y dos tiros libres que le regaló Pilepic a Abrines, se fueron al final del primer cuarto 22-27.
Samb salió desde el banquillo y dio buenos minutos e intensidad defensiva. Fotos: ACB Photo

A ese ritmo anotador sería bastante complicado conseguir vencer al Barça. Un triple de un acertadísimo Moerman abría el segundo cuarto, pero las malas noticias no tardaron en llegar. Rakovic y Hervelle hacían su segunda falta y Samb quedaba como única alternativa. Mamadou parte como la undécima ficha del equipo y le tocaría bailar con la más fea, ciertamente no es que saliese mal parado. El encuentro se embarulló y Bilbao Basket a golpe de mate logró empatar el partido a 37, gracias a la magistral dirección de Raül López. Pero entonces los Hombres de Negro, perdieron el norte del partido por única vez en todo el encuentro, de esta manera en el último minuto de este cuarto, recibieron un parcial de 0-6 que dejaba el partido 37-43 al descanso.
 
Raül dio toda una exhibición de dominio de partido y fue el motor del BB
 
Tras el paso por los vestuarios llegaría la mejor versión de Bilbao Basket. Los de Katsikaris subieron un par de peldaños en intensidad defensiva y apretaban mucho las tuercas a un Barça muy desacertado en el tiro exterior. Zisis con tres tiros libres abrió un parcial de 9-2 que cerró Kostas con cuatro puntos consecutivos (48-45). El Barça no encajó bien el golpe de verse por detrás en el marcador y empezó a caer en la precipitación, mientras Raül López era el dueño y señor de partido. Una canasta del de Vic, precedida por un triple de Moerman, cerraba el cuarto con 57-52. Quecaba el último cuarto y las cosas no podían pintar mucho mejor. El Barça siguió colapsado y aunque el BB estaba errático la distancia seguía aumentando, Raül ponía el marcador 62-53. Tomic se erigía en el único faro que iluminaba el juego ofensivo culé y, por el bando del BB, Zisis se echaba el equipo a sus espaldas.  A falta de dos minutos, el Barça sólo había metido dos triples, pero Lorbek abrió la espita y dejaba el partido 66-61. No estaba dicha la última palabra, Abrines llegó a poner a los culés a tres puntos (70-67). Pero entonces, en el momento caliente apareció Moerman y con un triple dejaba casi visto para sentencia. Quedaban 25 segundos y llegó el carrusel de tiros libres. A falta de 10 segundos el partido parecía cerrado con el 76-71. Pero apareció Saras, quien volvía a la ACB y con un triplazo desde unos 9 metros enmudecía Miribilla. Había que trabajar hasta el final. Zisis tuvo la responsabilidad de meter los dos tiros libres de la sentencia. No falló y para acabar, Saras nos deleitó con otro triplazo que dejó la diferencia en la mínima, pero suficiente para que cayese el último gigante que le quedaba por tumbar al Efecto Miribilla.
    



Mañana, sorteo de la Eurocup

Mañana, en Barcelona se celebrará el sorteo de la Eurocup y el BB parte como cabeza de serie. De esta manera, se evitará en el cruce de la primera fase al Valencia, Cajasol, el Unics Kazan de Marko, Galatasaray, Le Mans y dos viejos conocidos; el Nymburk y el Spartak de San Petersburgo. Entre los posibles rivales para esta fase hay equipos potentes como el Donestk de D'or, el Lokomotiv Kuban o el Triumph. Las bases del sorteo aquí

sábado, 6 de octubre de 2012

Regal Barça: El único inmune al Efecto Miribilla

El Bilbao Arena iniciará mañana su tercera temporada como escenario de los partidos de Bilbao Basket. Durante este tiempo ha vivido una Supercopa, ha probado las mieles de la Euroliga y ha sido marco incomparable de de una final de ACB. Desde el 10 de octubre de 2010, cuando acogió su primer partido oficial frente al Power Electronic Valencia, todos los equipos ACB que han jugado en Miribilla han mordido el polvo al menos una vez... Salvo el Regal Barça que aún no conoce lo que es hincar la rodilla en la arena de este pabellón. Además, con los culés es con el único equipo ACB que tiene balance victorias-derrotas negativo como local en Miribilla.

De las tres veces que los culés han visitado Miribilla, fue en su debut cuando más cerca estuvieron de morder el polvo. Aquel 2 de enero de 2011, solo una canasta en los últimos segundos de Alan Anderson evitó que el triunfo cayese del lado de los Hombres de Negro que tuvieron que acabar cediendo por 63-65 . La siguiente visita culé fue en la final de la ACB, en ese encuentro, el Barça se impuso por 55-64 y se alzó con el título, cerrando la eliminatoria por 0-3. La última vez que los de Xavi Pascual se enfrentaron al BB en Miribilla, fue el pasado cuatro de Marzo. En esa ocasión, los blaugranas se impusieron por 65-72 en un encuentro que llegaron a dominar por 20 minutos gracias a un primer cuarto muy bueno del Barça y muy malo de los hombres de Fotis Katsikaris.

Además, el Barça ha jugado en otras dos ocasiones más en Miribilla. Fue en la Supercopa ACB, cuando se impuso al Real Madrid y al Baskonia para alzarse con el título. De esta manera, el balance culé en el Bilbao Arena es de un impecable 5-0 y la cúpula de Miribilla ha sido testigo de dos títulos culés. Poco más pueden pedir los blaugranas a este pabellón en el que mañana, los Hombres de Negro intentarán a partir de las 18.00 horas de darles su primer disgusto y que sufran en sus propias carnes el Efecto Miribilla.

Balance del BB en Miribilla contra equipos ACB

Valencia: 3-0
Real Madrid: 4-1
Joventut, Alicante, Estudiantes, CAI y Valladolid: 2-0
Unicaja: 2-1
Obradoiro, Murcia, Granada y Menorca 1-0
Baskonia: 3-3
GBC, Fuenlabrada, Cajasol, y Gran Canaria: 1-1
Barça: 0-3
CB Canarias: 0-0

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Te acuerdas de...? Scott Burrell: El anillo que llegó a Bilbao


Entre los más de cien jugadores que han lucido la elástica de Bilbao Basket durante sus once años de historia, solo uno conoce la sensación de ganar el anillo de la NBA. Él es Scott David Burrell (New Haven, Connecticut, 12 de enero de 1971) que, tras alzarse con el entorchado de la mejor liga del mundo con los Chicago Bulls de Michael Jordan en 1998, llegó a Bilbao Basket mediada la 2004-2005 para tratar de que los hombres dirigidos por Txus Vidorreta lograsen la permanencia. Jugó ocho partidos con la camiseta por aquel entonces rojilla del BB y dejó para la historia el dato de que un campeón NBA jugase en Bilbao.

Si por algo destacó en su carrera este escolta-alero de 2,01 fue por ser un deportista completísimo, todo un atleta que dominaba varias modalidades deportivas. Así las cosas, en sus inicios en Hamdem High School de Connecticut fue una auténtica estrella del multideporte y eso acabó reflejándose en un hecho histórico, ya que fue el primer deportista americano en ser drafteado en primera ronda dos ligas de élite; la MLB de béisbol y la NBA.

 Entre beísbol, fútbol americano y basket

Los inicios de Scott hacían presagiar que se desenvolvería entre bases, pero no directores de juego, sino las del campo de béisbol. De hecho, el deporte de la canasta no era ni su segunda opción deportiva, ya que, por delante estaba el fútbol americano. En su etapa High School, Scott llamó la atención de varios conjuntos de la MLB y los Seattle Mariners apostaron por él en el draft de 1989 eligiéndole en el puesto número 26. Los Mariners veían en él una promesa de futuro y quisieron marcar la hoja de ruta de su vida; debía jugar de pitcher y apostar desde ese momento por el béisbol, jugar en ligas menores y no ir a la universidad.

 Burrell se decantó por el baloncesto gracias a Dickenman, asistente de los Huskies

Ese planteamiento no convenció para nada a un Scott que tenía la cabeza bien amueblada y que creía que la universidad era un paso ineludible dentro de su carrera profesional. Sus miras estaban puestas en compatibilizar estudios y deporte en la universidad de Miami, donde tenía planeado estudiar y jugar al béisbol y al fútbol americano, pero todos estos planes quedaron en papel mojado cuando entró en escena Howie Dickenman, el por entonces entrenador asistente de los Connecticut Huskies -equipo de baloncesto de la universidad de Connecticutt- le pidió que jugase en su equipo. Dickenman es alguien muy reputado en el mundo baloncestítico universitario ya que jugó como pívot en los Blue Devils de Connecticut Central State entre 1966 a 1969 antes de ser drafteado por los Suns en el puesto 17. Pese a todo, Dickenman nunca jugó en la NBA y en 1970 pasó a los banquillos. En sus 42 años de carrera pasó 14 temporadas (1982-1996) de entrenador asistente de los Huskies y en la actualidad es el entrenador principal de los Blue Devils, donde lleva ininterrumpidamente desde 1997. La privilegiada posición de Dickenman y los argumentos que utilizó, convenció a Burrell para iniciar su carrera baloncestística en la NCAA con los Huskies.
 En imagen, Burrell en su etapa de jugador de béisbol en los Blue Jays de Toronto

Pero el tren del béisbol volvió a pasar un año después, los Toronto Blue Jays le eligieron en el draft y Burrell jugó en una liga menor. Pero el baloncesto empezaba a estar por encima del resto de deporte y así lo decían los números. Marcó un hito en la liga universitaria al convertirse en el primer jugador en alcanzar los 1.500 puntos, 750 asistencias, 300 robos y 275 asistencias. En la memoria de los aficionados de los Huskies quedará uno de sus pases a canasta: el que Scott dio a falta de un segundo de un lado de la pista a otro para que Tate George anotase la canasta decisiva y ganar 70-69 a Clemson y pasar al Sweet 8 de la NCAA. Solo dos días después, los papeles se intercambiaron y fue Duke quien les ganó 79-78 con una canasta sobre la bocina para caer eliminados.

Carrera NBA

 Scott fue elegido por los Hornets en el Draft de 1993 y allí jugó durante cinco temporadas.

Scott siguió progresando y fue convenciendo a los scouters de la NBA de que podía ser un jugador válido para la mejor liga del mundo. Llegó 1993, el año en el que automáticamente era elegible para el Draft y los Hornets apostaron por él eligiéndole en el puesto número 20. Ahí comenzó una carrera NBA de 9 años y en la que disputó 406 partidos, 23 de ellos de playoff, y ganó el anillo en 1998. Ficha NBA de Burrell  En su temporada de Rookie tuvo unos números discretos con 4,8 puntos y 2,6 rebotes en 15 minutos de media. La campaña de Sophmore fue la de su eclosión y promedió 11,5 y 5,70 rebotes en 31 minutos de juego. La mala suerte se cruzó en su trayectoria cuando, en su tercer año de profesional, una lesión en el tendón de aquíles le permitió jugar sólo 20 partidos en los que notó 13.5 puntos de media. Esa lesión marcó el punto de inflexión en su carrera NBA. Mediada la temporada se fue traspasado a los Warriors, donde no cuajó. La inestabilidad de la 96-97 fue el preludio de una gran 97-98. Los Warriors traspasaron a Scott a los Bulls a cambio de Dickey Simpkins. Burrell tocó la gloria en Chicago siendo compañero de Michael Jordan y ganando un anillo que quedará en la memoria colectiva por el último minuto y, sobre todo, la última jugada mágica de Jordan que el malogrado Andrés Montes narró con tanta pasión.


Ese fue el punto final de una era en los Bulls y en el baloncesto. La franquicia de Chicago entró en una reconstrucción que hizo que Scott recalase en los New Jersey Nets, donde fue un jugador de rotación en los dos años que estuvo y en los que jugó 106 partidos. Su carrera NBA se finiquitó en la 2000-2001 en los Hornets con los que jugó únicamente cuatro partidos.

Carrera Post-NBA

Con 30 años, Burrell debería buscar nuevos retos fuera de la mejor Liga del mundo. En la 2001-2002 decidió probar en los Fayetteville Patriots, uno de los ocho conjuntos que formó la primera edición de la NBDL. El equipo quedó séptimo con un balance de 21-35. Esa fue la última intentona de Burrell para recalar en la NBA y su futuro continuó en Asia. Su primera parada fue la CBA China, donde jugó en la 2002-2003 con los Shaanxi Gaitianli Kylins. Su siguiente parada fue Filipinas, allí jugó con los Batang Red Bull Thunder. Sustituyó a Ramel Lloyd, quien en sus primeros tres partidos no convenció a los filipinos. La llegada de Burrell fue un bálsamo para los Batang, que ganaron diez de sus once encuentros posteriores, lo que hizo que finalizasen la Liga regular en primera posición. Llegaron con buenas sensaciones y como favoritos a los playoffs, pero fueron eliminados sorprendentemente en primera ronda.

Entonces, Scott decidió volver a Estados Unidos, esta vez para ir a los Idaho Stampede, franquicia propiedad de George Karl. Ese fue su primer acercamiento a Euskadi, puesto que la presencia vasca en la ciudad de Boise, donde juegan los Stampede es bastante numerosa. En enero de 2005, Scott es cortado por los Stampede e inicia una fugaz aventura en los Hitachi Sunrockers japoneses antes de aterrizar en Bilbao.

Su etapa en Bilbao


Mediado 2005, Bilbao Basket luchaba por no descender en su primera temporada en ACB y el irregular rendimiento de Predrag Savovic no convencía a los resposables del club. Por ello, se pusieron en contacto con Scott que, en marzo, llegó a la capital vizcaína para tratar de ayudar al BB a eludir el descenso. Con las dos fichas de extracomunitario cubiertas por Richard Scott y Savovic, para que Burrell entrase, Vidorreta debía prescindir de alguno de los dos. Eso no ocurrió hasta el 26 de marzo, cuando Savovic quedó fuera de la convocatoria para jugar en el Centro de Tecnificación frente al Etosa Alicante y dio paso al escolta-alero norteamericano. La primera actuación de Burrell con la elástica del BB fue notable, el equipo logró una importante victoria por 69-79 y aportó 6 puntos y 6 rebotes para 10 de valoración. En sus ocho partidos con la escuadra bilbaína aportó defensa, rebote y tiro exterior para conseguir el objetivo de la permanencia. No absorvió mucho juego dejando el protagonismo en ataque a los Scott, Gabriel, Sanmartín y Salgado. En su paso por Bilbao promedió unos discretos 5 puntos, 3 rebotes y una asistencia para 4 de valoración.
Bilbao fue la penúltima parada de Scott en el baloncesto activo, puesto que, en la 2005-2006, volvió a Japón a los Hitachi Sunrockers con los que cayó en semifinales de la liga japonesa. 

Retirada y futuro en los banquillos

A los 35 años, llegó la hora de colgar las botas, pero no se ha desligado del mundo del baloncesto y ahora se ha pasado a los banquillos. En la actualidad es entrenador asistente de Tom Moore en la universidad de Quinnipiac, en su Hardem natal, donde este absoluto atleta empezó a practicar beísbol y fútbol americano para acabar siendo un jugador de baloncesto con una extensa carrera en la que siempre brillará el anillo de la NBA que logró como escudero del más grande de todos los tiempos;Michael Jordan.