domingo, 30 de septiembre de 2012

Herbalife Gran Canaria 65 GBB 59: La Maldición de La Roca IX


Dice la sabiduría popular que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. La cultura de la calle no contempla las veces a tropezar con una roca, pero Bilbao Basket ha comprobado empíricamente que se puede tropezar nueve veces seguidas. La imagen de los Hombres de Negro en el pabellón insular se repite año tras año. Juego regular tirando a malo y un rival que en cuestión de cinco minutos te da un tirón del que, te recuperes o no, te acaba matando. Esta vez fue el desacierto del juego exterior y cuatro minutos de locura en el segundo cuarto lo que condenó a los de Katsikaris a volver de Las Palmas de Gran Canaria con una derrota por 65-59 que ya es toda una tradición para Bilbao Basket.

El encuentro comenzó equilibrado, con alternativas para ambos equipos. Kostas era el referente ofensivo del equipo en los primeros compases del partido y los primeros cuatro puntos del GBB en Liga llevaron la firma del griego que acabó el encuentro con 14 puntos, 6 rebotes y 16 de valoración. El primer cuarto fue un toma y daca, un intercambio de golpes en el que hubo varias igualadas (a 8, 10,12 y 14), pero del que el Gescrap salió perdedor por las pérdidas de balón, solo una canasta de Raúl López, quien se cargó pronto de faltas, hizo que la ventaja canaria fuese escasa 19-16.

 Hamilton fue una de las mejores noticias del partido. Fotos: ACB Photo/M. Henríquez
En el segundo cuarto llegó el más absoluto desorden, desconcierto y desacierto de los de Katsikaris. En cuatro minutos aciagos se pusieron las cosas muy cuesta arriba. La canasta de Lamont Hamilton que abría el segundo cuarto fue el preludio del desastre. A partir del estreno anotador del norteamericano (19-18) el BB acumuló cinco pérdidas en cuatro minutos y la ineficacia en ataque también hizo que la defensa fuese más vulerable; el resultado fue un parcial de 11-0 que puso las cosas muy cuesta arriba (30-18). Las cosas se habían puesto muy, muy feas y en ese instante, Zisis junto a Kostas, se echó el equipo a sus espaldas y, de su mano, la herida no fue a mayores y los nuestros se iban al descanso nueve abajo (38-29). Había que mejorar, se estaban cometiendo muchas pérdidas y el tiro exterior era inexistente. Los Hombres de Negro habían tirado solo cuatro veces desde más allá de 6,75 de las que ninguna de ellas se había traducido en canasta.

En la reanudación, el Gran Canaria estaba más desacertado de cara al aro y Pilepic, Zisis y Mumbrú lo aprovechaban para acercar a seis puntos a los de Katsikaris (45-39), pero Spencer Nelson se multiplicaba para que la ventaja amarilla volviese a la decena de puntos. La crisis del tiro exterior era gravísima, fue al décimo intento cuando Kostas sobre la bocina, desequilibrado, a una mano y contra tablero enchufaba un triple que, acompañado de otro de Moerman ponía el partido 50-46 a falta de diez minutos para el final. Había vida y esperanza, ambas cosas aumentaron cuando el BB apretó las clavijas en defensa y con Hamilton y Mumbrú comandando al equipo en ambas zonas, los Hombres de Negro se ponían por delante merced a un parcial de 2-7 (52-53). Además, Moerman tuvo un triple para elevar la renta, pero siguiendo la tónica de la mañana, el balón no entró. La respuesta canaria fue contundente y con un parcial de 9-4 volvieron a ponerse por delante (61-57).

Entonces, llegó la jugada que terminó de marcar el sino del encuentro, Mumbrú cogió el balón, lanzó solo desde la esquina y el triple se salió de dentro, en el siguiente ataque canario Slokar sobre la bocina y en posición inverosímil ponía el 63-57. Quedaban más de dos minutos, pero los nuestros acusaron el golpe, se pusieron a tirar triples a la desesperada que, tal y como discurrió la mañana, no entraron y, una vez más, la visita a Las Palmas de Gran Canaria fue un querer y no poder, fue darse de cabezazos contra una roca.