viernes, 3 de junio de 2011

BB 3 Real Madrid 1 (80-72): ¡¡Viva la madre que os parió... Y el Bilbotion se hizo realidad!!



¿Cómo expresar todo lo ocurrido ayer con palabras claras y precisas? Es imposible, porque es algo inexplicable, que se vive, se disfruta y se paladea de mil formas diferentes. Lo que sí se puede expresar es que este equipo nos ha llevado al éxtasis, a la felicidad deportiva, nos ha hecho emocionarnos, vibrar y gozar como nunca lo habíamos hecho con ellos. Nos han transmitido su lucha, su tozudez y su fuerza mental, esas claves que han hecho que lo impensable, el sueño, lo lejano sea una realidad y estemos -lean bien señor@s- ¡¡en la final de la ACB!! Tras endosarle un heróico parcial de 14-2 a los merengues en los últimos tres minutos de partido y noquear de forma definitiva al Real Madrid por 80-72.

Fue un partido complicado, el Real Madrid salió enchufadísimo y no bajó su concentración un ápice en ningún momento del partido. Nos haría sudar tinta china e irían al choque con todas las de la ley... e incluso algo más. De esta forma, el Madrid salió como un tiro y con Tomic como principal referencia ofensiva, nos endosó un parcial de salida de 2-9, que nos advertía que esto sería un partido extremadamente complicado. Pero quien pretenda tumbar moralmente a este grupo lo lleva claro porque los tienen grandes y cuadrados. De esta manera, un triple de Jackson supuso el inicio de un parcial de 11-4 que nos llevaría a empatar el partido a 13. Desde la línea de tiros libres adquirimos la primera ventaja hasta llegar a los tres puntos de diferencia, 19-16. Pero los merengues no iban a dejar comerse la tostada y Sergio Rodríguez con una bandeja mandaba el partido al final del primer cuarto 19-20.

El segundo cuarto fue con una montaña rusa, la igualdad existente hacía que las alternativas en el marcador se sucediesen. No estábamos dominando el rebote, pero esa inferioridad se estaba supliendo con otras cosas. En un arreón de Prigioni y Llull, los merengues consiguieron volver a romper el partido adquiriendo una ventaja de siete puntos (32-39). La reacción fue clara y contundente. Mavro cogió el toro por los cuernos y con un parcial de 6-0, el Madrid volvió a sentir nuestro aliento en su nuca. Solo con dos tiros libres de Tomic lograron que su ventaja no fuese mínima al descanso, 38-41.

Miribilla fue una caldera como requería la ocasión. Fotos: ACB Photo

Estábamos ahí, no nos estábamos yendo del partido, esa era la lectura positiva de un encuentro muy perro y muy duro. Tras el descanso, los nuestros dieron el primer gran puñetazo sobre la mesa con un parcial de salida de 10-3 que nos daba cuatro puntos de ventaja (48-44). El Madrid ahí demostró que ayer era un equipo con alma y que no daría su brazo a torcer y con un 2-9 de parcial culminado con un triple de Tucker volvía a gozar de tres puntos de diferencia, 50-53. Jackson y Kostas nos volvieron a poner por delante, pero un mate de D´or Fischer dejaba el partido 54-55 a falta de los últimos diez minutos.

Miribilla seguía siendo una caldera, pero cada vez la temperatura era más alta. Un parcial de 2- 7 liderado por Llull y Suárez intentó enfriar los ánimos (56-62), pero la fe mueve montañas y este equipo tiene fe y confianza por arrobas, es un púgil que se levanta de todos los golpes para acabar tumbando a su rival. El acierto exterior de los nuestros -ayer escaso con 3 de 15- se concentró en sendos triples de Mumbrú y Blums que empataban el partido a 64 a falta de seis minutos. Miribilla estallaba, hervía, pero otra vez los merengues con la buena dirección de Prigioni trataban de fulminarnos y el marcador reflejaba 66-70 a falta de poco menos de tres minutos para el final.

La fe de los nuestros acabó tumbando al Real Madrid

Pero las ganas y la confianza hacen correr más que las propias piernas, eso hizo que los nuestros se multiplicasen en defensa y comenzasen a robar balones. Jackson ponía el empate a 70 a falta de dos minutos. 120 segundos de juego para acabar con los merengues o irnos a un quinto partido en Madrid. El pabellón temblaba y era un clamor, cada ataque madridista era un infierno un jaleo que algo tuvo que ver en el resultado final. Pollo con un balón recuperado y una canasta inverosímil nos ponía 74-70. El Bilbao Arena se caía, los nervios eran más que evidentes, pero rozábamos la final con la yema de los dedos. Tomic con dos tiros libres apretaba más las cosas... y entonces apareció Hervelle e hizo esto:


Al Madrid solo le quedaba un halo de vida se aferró al triple, falló y Jackson desde el tiro libre remató la machada. Miribilla estallaba, estábamos en la final. Ver para creer y algunos, ni viéndolo lo han asimilado hasta despertar hoy. La fiesta comenzó y pudimos ver celebraciones muy originales. El Barça nos espera en la final y no vamos a renunciar a culminar el sueño. De paso, todo parece indicar que escucharemos el Bilbotion en Miribilla. Aquello con lo que esta Piña lleva soñando muchísimo tiempo ya está aquí. Disfrutemos. Zorionak guztioi y aupa BBB!! We believe!!




miércoles, 1 de junio de 2011

BB 2 Real Madrid 1 (68-51): El sueño está a un solo paso


La gloria está a un solo paso. Será difícil, pero este equipo, este grupo está comprometido al 100% y tiene hambre, hambre de merengue, de final, de hacer historia, de enganchar a toda una provincia al mundo de la canasta y hasta de comerse el mundo. Lo vivido ayer en Miribilla fue un contínuo éxtasis, una sesión en la que los pelos se pusieron de punta en cada segundo de encuentro, una demostración de comunión entre un equipo y una afición que estuvieron de diez y que hoy sueñan con que mañana llegue el día más grande. Para ello, habrá que luchar contra un Real Madrid herido y al que todos deberemos domar y dar la última estocada para así culminar una faena impensable hace tan solo dos semanas.

A decir verdad, ayer el Bilbao Arena olía diferente, se veía distinto, era una ocasión especial. Se veía en las caras y los ojos de los aficionados...Y también de los propios jugadores, sabedores de que están haciendo historia. Cinco minutos antes del partido, el pabellón era ya una auténtica marea negra, las luces se apagaron y empezó una presentación brutal, espectacular. De esas que engorilan a cualquiera. Ahí se empezó a ganar el partido.

Con la adrenalina de todos al 1000%, comenzó el encuentro y fue en los primeros compases en el único momento en el que el Madrid nos miró de tú a tú. Con el buen trabajo de Reyes y Llull, los merengues tuvieron sus únicas ventajas en el encuentro, 2-3 y 6-7. Pero la tripleta Mumbrú, Hervelle y Jackson dieron un paso adelante para dejar varios atrás a los de Molin y con un parcial de 13- 0 nos pusimos 19-7 y, además jugando muy bonito, tal y como demuestra la siguiente genialidad de Jackson que acaba en triple de Blums.



Sergio Rodríguez empezó a dar muestras de que sería el menregue más peligroso y lideró un parcial de 0-6, que cortó Josh Fisher con un dos más uno para llevarnos al final del primer cuarto nueve puntos arriba, 22-13.

El segundo cuarto fue un periodo de defensa y desacierto y, cuando defiendes bien, el desacierto no pasa tanta factura. Cuatro minutos tardamos en ver una canasta de alguno de los dos equipos y fue Axel el primero en ver aro. En medio de tanto desacierto, Blums cogió su fusil y con dos triples certeros aniquiló a un Real Madrid que parecía perdido, que deambulaba por Miribilla superado por la intensidad y defensa del BB. Dos tiros libres de Pollo y uno de Mavro elevaban la diferencia a 16 puntos, 33-17. Ver para creer, ver para pensar que no es un sueño. Pero otra vez salió Rodríguez para recortar la desventaja de los suyos y llevarnos al descanso 33-21. Habíamos dejado en 21 puntos a un plantillón como el del Real Madrid, pero parecía que habíamos desaprovechado la oportunidad de haberles pasado por encima.

Pollo apareció en el momento clave para rematar a los merengues. Fotos: ACB Photo

Tras el descanso las cosas siguieron igual, a ambos nos costaba un mundo anotar y los puntos llegaban con cuentagotas. Un triple de Blums nos volvía a lanzar en el marcador (42-26), pero el Real Madrid no había dicho su última palabra. Sergio Rodíguez con ocho puntos lideraba un parcial de 3-14 que ponía a los merengues a cinco puntos, 45-40. Era un momento complicado y ahí apareció Pollo, heróico para sacar un dos más uno a falta de un segundo para que acabase el tercer cuarto y darnos un poco más de tranquilidad. Fue un golpe duro para los madridistas y lo acusaron en el último cuarto. Pollo seguía a lo suyo y Jackson, Kostas y Mumbrú aniquilaron a los de Molin por fuera. La respuesta merengue nula, la diferencia en el marcador sideral, 59-42. Quedaban menos de seis minutos y salvo hecatombre esto estaba hecho, pero los nuestros no se relajaron, siguieron dándolo todo por mucho que a los Prigioni, Rodríguez y compañía les doliese en su orgullo. Fueron minutos para la fiesta y creernos lo que estaba ocurriendo, habíamos vencido al Real Madrid las mismas veces en 48 horas que en el resto de nuestra historia. Esta vez fue 68-51, dejando a los blancos con su mínima anotación histórica desde que se creó la ACB en 1983. Esto, sin duda hacer más grande si cabe la victoria de ayer.

Pero ahora queda una más, un triunfo para seguir engrandeciendo la historia de este grupo que está haciendo que se hable de baloncesto en Bizkaia más que nunca. Ese equipo que ha creado una ola que hay que aprovechar para seguir haciendo grande este club en todos los ámbitos. Mañana puede ser un día importante, pero pase lo que pase, ya hay que dar las GRACIAS a estos chicos por hacernos soñar. We feel Bilbotion!!!