
Había sed de venganza en el seno del Bilbao Basket tras la derrota del pasado miércoles en Euroliga ante el Real Madrid y los nuestros han tardado poco menos de cuatro días en vengarse. Ha sido en otra competición, en la Liga Endesa, pero el efecto es el mismo, coger moral y dar un golpe de efecto de cara al partido a vida o muerte que se jugará el próximo miércoles en Miribilla. Fue un partido igualado, de alternativas y en el que se jugó a un ritmo endiablado, pero en el que, al final, la calidad de Jackson y D'or nos dieron el triunfo por 90-93 y ya son cinco los triunfos consecutivos que hemos logrado en liga ante el Real Madrid.
El partido comenzó con los nuestros muy metidos en el encuentro, Mumbrú y Kostas hacían daño a la defensa merengue. De esta manera, el BB infligió un parcial de salida de 2-9 que daba un toque de atención a todos los madridistas. La defensa de D´or intimidaba a los de Laso y solo las dos faltas de Hervelle, ponía un pero a la situación. Los de Katsikaris estaban cómodos en la pista y Jackson con un triple nos daba una ventaja de ocho puntos (11-19). El partido tenía muy buena pinta, pero un dos más uno de Carroll sobre Raül López dejaba el marcador 14-19 al final del primer cuarto.
El segundo acto no empezó nada bien, un triple de Pocius y cinco puntos consecutivos de Llull hacían un parcial de 11-0 que daba la vuelta al partido y dejaba el marcador 22-19. La respuesta del BB fue buena y con una canasta de Mavro, dos tiros libres de López y una canasta sobre la bocina de Kostas, volvía el partido a dominio de los MiB (22-25). De todas maneras, nos había salido un enemigo nuevo, Pocius desde el triple nos hacía daño y, por su parte, Grimau se topaba una y otra vez contra la muralla merengue. Los de Laso cada vez se encontraban más cómodos, podían correr y tenían en Mirza Begic el "anti-Fischer" que buscaban. Así las cosas, el Real Madrid, con Llull jugando a toda mecha se puso 33-29. Dos triples consecutivos de un Kostas que estaba on fire -15 puntos al descanso- minimizaba el destrozo que empezaba a hacernos Llull y nos fuimos al descanso uno abajo, 36-35.
Se estaba jugando bien, aunque debían aparecer más hombres en ataque, ya que en los últimos compases del primer tiempo, solo Kostas estaba dando la cara en el aspecto ofensivo. Así fue en el inicio del segundo tiempo, en pleno intercambio de canastas, Marko demostró la manita que tiene y acompañado de Aaron con seis puntos cada uno, nos pusieron por delante en el marcador (44-49). Singler era el principal argumento ofensivo y quien hacía que la diferencia no fuese mayor... Hasta que apareció Mumbrú con un triple y la intimidación de D´or, que permitió a Jackson correr y dar una espectacular asistencia a Marko para que pusiese el partido 46-54. D´or elevó la diferencia a diez, pero la conexión de los interiores merengues nos hacía daño y en un santiamén, los merengues se acercaron a un punto (59-60). Otro final de cuarto en el que perdíamos una renta valiosísima.
Quedaban diez minutos y la diferencia era mínima. Pocius con otro triple puso la igualada a 62. Nacía un partido nuevo, un encuentro de nueve minutos de duración. El Madrid volvió a jugar a ritmo de Llull y con la calidad de Tomic para ponerse por delante en el luminoso (68-65). Tocaba apretar los dientes, pero el que utilizó los dientes fue Pocius para pegarnos un mordisco en forma de triple que nos dejó 71-65, pero Kostas y Fisher devolvieron la moneda con sendos triples para empatar el partido a 71. El encuentro estaba loco, era rápido y cambiante, muy cambiante e igualado. Todo esto a cinco minuos del final. Ahí apareció la magia de Jackson y las ganas de venganza de D´or, algo que acumulado a un triple marca de la casa de Mumbrú dejaba el triunfo muy cerca con 80-86 a falta de un minuto. Sí,sí, lo de Jackson fue magia, porque sino no se puede explicar cómo demonios pudo meter ese triple desde diez metros y sobre la bocina de posesión que acabó de matar al Real Madrid. Somos su bestia negra y eso lo dicen los datos. ¿Sabéis contra quién ha perdido el Real Madrid los dos últimos partidos de ACB en casa? La respuesta está en Miribilla.










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Fue en el playoff de la ACB, en nuestro debut en una eliminatoria de este tipo en la que los culés se vengaron de las dos eliminaciones anteriores. El estreno de Bilbao Basket no pudo ser en mejor escenario, el Palau Blaugrana. Fue el día 16 de mayo, viernes, y lo que sí fue mejorable fue el resultado, ya que los, por entonces dirigidos por Txus Vidorreta cayeron por
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El último viernes que marcó un punto de inflexión en nuestra corta pero intensa historia fue el pasado 20 de mayo. Aquel día, sin saberlo, se daría un paso de gigante de cara al día que viviremos mañana. Nos plantamos en la Fonteta para enfrentarnos a un gigante; El Power Electronics Valencia de Pesic que estaba sorprendiendo a todo el continente por su extraordinario rendimiento. Los taronjas eran favoritos y tenían el factor cancha a favor. Pero los hombres de negro hicieron saltar la lógica por los aires y dieron el primer golpe en un pabellón valenciano que no podía creerse lo que veía. El 




